La tierra es un recurso fundamental para el desarrollo socioeconómico . Sin embargo, a pesar de los avances logrados, la gestión territorial a lo largo de los años aún enfrenta numerosas limitaciones. En algunas localidades, los registros catastrales no se han digitalizado de manera uniforme; los datos territoriales permanecen dispersos y carecen de conectividad entre los diferentes niveles y sectores. Muchos lugares todavía gestionan la tierra mediante registros en papel, y la actualización de los cambios territoriales no es oportuna, lo que genera información inexacta y dificultades en la gestión. La sincronización de las bases de datos territoriales locales con la base de datos nacional requiere múltiples iteraciones…
La falta de digitalización en la gestión territorial es también una de las razones por las que la información sobre la tierra no está disponible de forma pública y transparente, lo que genera dificultades tanto para los organismos gestores como para los ciudadanos, y puede dar lugar fácilmente a litigios y demandas prolongadas. Desde una perspectiva de gobernanza, la ausencia de un sistema de datos territoriales completo y preciso limita asimismo la eficacia de la planificación, la previsión, la valoración, la gestión del mercado inmobiliario y la explotación de los recursos terrestres para el desarrollo.
Una base de datos de tierras es una colección de información territorial organizada y gestionada electrónicamente para su acceso, explotación, administración y actualización. El aumento vertiginoso del precio de la tierra en muchas localidades en los últimos años demuestra que se debe a la falta de información sobre la tierra entre la población. Por lo tanto, la creación de una base de datos completa de tierras sería una herramienta para mejorar la eficacia y la eficiencia de la administración estatal de tierras. Cuando toda la información sobre parcelas, usuarios, planificación y cambios en la tierra esté completamente actualizada, unificada y conectada en un entorno digital, los organismos de gestión podrán monitorear y supervisar, lo que contribuirá a que la planificación, la valoración, la atracción de inversiones, el desarrollo del mercado inmobiliario y la movilización de recursos de la tierra sean más eficaces.
En realidad, los trámites relacionados con la tierra suelen describirse como una maraña de procedimientos. Por lo tanto, la creación de una base de datos completa sobre la propiedad de la tierra constituye un pilar fundamental para la reforma administrativa, reduciendo costos y tiempo para ciudadanos y empresas. Los ciudadanos pueden completar muchos trámites en línea sin tener que proporcionar información que las agencias gubernamentales ya poseen. La transparencia en todos los datos e información sobre la tierra contribuirá a limitar las malas prácticas, la corrupción y el abuso de políticas, además de prevenir la interferencia ilegal con los registros de propiedad para beneficio personal.
La Resolución 79-NQ/TW del Politburó establece claramente: “Esforzarse por completar el levantamiento topográfico, las estadísticas, la digitalización y la depuración del sistema nacional de datos territoriales para finales de 2026, conectándolo y compartiéndolo con otros sistemas nacionales de datos”. En un discurso reciente, el Viceprimer Ministro Ho Quoc Dung enfatizó que completar la base de datos territorial nacional es una tarea particularmente importante destinada a reformar los métodos de gobernanza nacional. Con base en esto, el Viceprimer Ministro solicitó a los ministerios, sectores y localidades que continúen implementando plenamente la tarea de construir la base de datos territorial, asegurando tres principios fundamentales: no retrasar el objetivo de finalización para 2026, no reducir los requisitos de calidad de los datos y no permitir que se creen datos que luego no se utilicen. El resultado final es que cada parcela de tierra cuente con datos completos, estandarizados, verificados, actualizados, conectados y utilizados eficazmente en la práctica.
El objetivo de crear una base de datos nacional de tierras para 2026 es claro; la tarea crucial es que los ministerios, sectores y localidades inicien de inmediato su implementación para cumplir con el plazo. Para lograrlo, es necesario seguir mejorando el marco institucional, los estándares técnicos y las regulaciones sobre el intercambio y la explotación de datos, garantizando así la uniformidad de la información a nivel nacional. Los ministerios, sectores y localidades deben acelerar la digitalización de los registros de tierras, actualizar periódicamente los cambios en la propiedad y asegurar que los datos sean precisos, completos, limpios y estén actualizados. Fortalecer la conexión e interoperabilidad de las bases de datos de tierras con otras bases de datos nacionales creará un ecosistema de datos sincronizado. Y, lo más importante, la rendición de cuentas debe estar vinculada a un mecanismo de inspección, supervisión y gestión rigurosa de la responsabilidad, basado en responsabilidades, tareas, plazos y resultados esperados claramente definidos.
Completar la base de datos nacional de tierras para 2026 no es simplemente la culminación de un proyecto informático. Es un paso fundamental para construir un sistema de gobernanza territorial moderno, transparente y eficiente. Esto permitirá aprovechar los recursos de la tierra para el desarrollo económico, con el objetivo de lograr un crecimiento de dos dígitos.
Fuente: https://daibieunhandan.vn/nen-tang-quan-tri-dat-dai-hien-dai-10420814.html









