Los vietnamitas envían 2.000 millones de mensajes de texto al día, pero pocos se preocupan por la seguridad.
Mientras el mundo debate acaloradamente sobre la privacidad digital, millones de vietnamitas siguen enviando mensajes de texto libremente todos los días sin saber adónde van sus datos.
Báo Khoa học và Đời sống•23/05/2026
Meta provocó recientemente una controversia mundial al eliminar el cifrado de extremo a extremo en Instagram en mayo de 2026, lo que reavivó la preocupación por la privacidad y la seguridad de las aplicaciones de mensajería más populares. Esta medida recordó a muchos la demanda colectiva contra WhatsApp en Estados Unidos a principios de 2026, donde la plataforma propiedad de Meta fue acusada de permitir potencialmente que personal interno accediera a parte del contenido de los chats en circunstancias especiales. No solo en el sector tecnológico, sino que muchas figuras famosas como Elon Musk y Pavel Durov también se han pronunciado repetidamente para advertir sobre los riesgos de los datos personales en las plataformas de mensajería modernas.
Mientras la comunidad internacional debate acaloradamente sobre el cifrado de extremo a extremo y la seguridad de los datos, la mayoría de los usuarios vietnamitas aún parecen despreocupados sobre cómo se almacenan y procesan miles de millones de mensajes personales cada día. Según numerosos informes de mercado, Zalo sigue siendo la plataforma de comunicación más popular en Vietnam, con aproximadamente 79 millones de usuarios activos y procesando más de 2.000 millones de mensajes al día, superando incluso a Messenger y TikTok en cuanto a presencia en la vida cotidiana. Lo preocupante es que las aplicaciones de mensajería ya no sirven solo para almacenar unos cuantos mensajes de chat comunes; se han convertido en lugares para guardar fotos de identificación de los usuarios, extractos bancarios, documentos de trabajo, contraseñas personales e incluso itinerarios de viaje. Los expertos en ciberseguridad advierten que, cuando se filtran datos personales, los ciberdelincuentes pueden combinar la IA y las falsificaciones profundas (deepfakes) para crear estafas muy realistas que implican la suplantación de identidad de familiares, superiores o incluso vídeos de chantaje. El reciente cambio en la política de privacidad de Meta demuestra una vez más que el compromiso de las plataformas tecnológicas con la privacidad puede cambiar en cualquier momento, y en la era del auge de la IA, proteger de forma proactiva los datos personales se está convirtiendo en una habilidad vital para la supervivencia de todos los usuarios de Internet.
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