Por lo tanto, al estudiar el Programa de Acción n.° 1959/CTr-BVHTTDL, emitido el 13 de abril por el Ministerio de Cultura, Deportes y Turismo para implementar la Resolución del XIV Congreso del Partido y la Resolución n.° 80-NQ/TW, lo que me llamó la atención no fueron solo las orientaciones principales, que ya son muy claras, sino también el hecho de que este programa se ha concretado con un apéndice de tareas relativamente detallado, con asignaciones, plazos y resultados. Este es un avance muy significativo. Porque solo cuando las políticas principales se "estructuran" en tareas específicas, con personal para ejecutarlas, plazos y resultados medibles, podemos esperar un cambio real.
En general, este programa demuestra un enfoque bastante integral. La cultura ya no se considera un campo secundario, sino que se la percibe en su relación orgánica con la economía, la ciencia y la tecnología, la educación y la innovación. Esto se alinea perfectamente con el espíritu de la Resolución 80-NQ/TW del Politburó , que sitúa a la cultura como fundamento y motor del desarrollo.
Al examinar el apéndice de tareas, queda claro que el Ministerio ha abordado los principales obstáculos del sector. El primero y más importante es el marco institucional. Una serie de tareas relacionadas con el desarrollo y la modificación de leyes fundamentales como la Ley de Patrimonio Cultural, la Ley de Cinematografía, la Ley de Turismo , la Ley de Edición, o la elaboración de nuevas leyes como la Ley de la Industria Cultural, la Ley de Derechos de Autor, etc., demuestran la determinación de reestructurar el marco jurídico del sector cultural.
En nuestra práctica de administración local, percibimos claramente que muchos de los "cuellos de botella" actuales no se deben a la falta de ideas o determinación, sino más bien a obstáculos en los mecanismos, las regulaciones y las interpretaciones y aplicaciones de la ley.
Por lo tanto, si esta revisión se implementa de manera integral, resolviendo conflictos y lagunas legales, representará un gran impulso. Otro punto positivo es que el programa ha comenzado a abordar cuestiones más específicas del entorno operativo. Objetivos como la reducción drástica de los trámites administrativos, la disminución de los costos de cumplimiento, la promoción de la descentralización o el establecimiento de un fondo cultural basado en la colaboración público-privada… si se implementan eficazmente, generarán cambios notables.
Desde una perspectiva local, la simple simplificación de los procedimientos y la creación de un mecanismo más abierto podrían generar numerosas oportunidades para artistas, empresas e inversores del sector cultural. En particular, valoro enormemente el requisito del Programa de desarrollar indicadores culturales y un sistema nacional de datos culturales.
Durante muchos años, hemos hablado mucho sobre el papel de la cultura, pero nos ha faltado la herramienta para medir específicamente su contribución al desarrollo socioeconómico . Sin datos cuantificables, es difícil gestionarla y aún más difícil persuadir a la gente para que invierta. Por lo tanto, adoptar una mentalidad de gestión basada en datos es la dirección correcta y necesaria.
Inspirándonos en la experiencia de la antigua capital de Hue, también nos estamos acercando gradualmente a esta dirección. La digitalización del patrimonio, el desarrollo de productos culturales digitales, la promoción del turismo basado en experiencias culturales o la creación de nuevos espacios creativos… todo ello requiere una sólida plataforma de datos y tecnología. Cuando el patrimonio no solo se conserva, sino que también se «reinterpreta» en nuevos lenguajes relevantes para el público actual, se difunde su verdadero valor.
Sin embargo, basándome en esa experiencia, creo que el mayor desafío no reside en el desarrollo del programa, sino en la capacidad de implementación. En primer lugar, la lista de tareas aún incluye muchos elementos conocidos: elaborar propuestas, emitir planes y programas, etc.
Esta es una tarea necesaria para la administración estatal, pero quedarse ahí podría fácilmente derivar en una situación de "tanto papeleo, pero ningún cambio real". Lo que la sociedad necesita no es solo otro proyecto, sino cambios tangibles: más productos culturales de alta calidad, espacios culturales más dinámicos y más oportunidades para la creatividad.
En segundo lugar, muchos de los objetivos planteados son muy válidos, pero su consecución requiere condiciones de implementación específicas. Por ejemplo, el objetivo de digitalizar todos los sitios patrimoniales es una dirección inevitable, pero sin un estándar de datos unificado, un personal suficientemente competente y recursos financieros estables, puede fácilmente derivar en un trabajo incompleto y fragmentado. En realidad, muchos proyectos de digitalización actuales aún se enfrentan a este tipo de obstáculos.
En tercer lugar, es necesario definir adecuadamente el papel de las autoridades locales. La mayoría de las tareas culturales, desde la creación de un entorno cultural y el desarrollo de instituciones hasta la preservación del patrimonio y el desarrollo de la industria cultural, se llevan a cabo a nivel local. Sin una clara división de funciones y los recursos correspondientes, resulta muy difícil para las localidades implementar estas tareas de manera proactiva y eficaz. La experiencia demuestra que cuando los líderes locales se preocupan genuinamente y emplean enfoques innovadores, el desarrollo cultural es particularmente evidente.
En cuarto lugar, la cuestión de los recursos sigue siendo crucial. Hablamos mucho de socialización y de alianzas público-privadas, pero sin mecanismos suficientemente atractivos y transparentes, es muy difícil atraer recursos no estatales. Al mismo tiempo, la inversión pública en cultura debe reevaluarse de forma focalizada y específica, en lugar de dispersarse demasiado. Desde la perspectiva de una ciudad patrimonial como Hue, creo que este Programa de Acción ofrece muchas oportunidades para que la localidad tome la iniciativa de forma proactiva.
Fuente: https://baovanhoa.vn/van-hoa/nhin-tu-thuc-tien-mot-do-thi-di-san-220860.html








