Eran los tiempos en que los periodistas de Bac Lieu hacían las maletas y se mudaban a Ca Mau para trabajar y vivir después de la fusión de las dos provincias.

Todavía recuerdo vívidamente el ambiente de junio pasado. En la oficina, el tema de la partida era prácticamente un tema recurrente. La gente hablaba de buscar alojamiento, otros calculaban cómo llevar y recoger a sus hijos del colegio y organizaban la vida familiar en su nuevo hogar... Nadie lo decía en voz alta, pero todos estábamos embargados por una mezcla de emociones indescriptibles.