Según la Agencia Meteorológica Francesa (Méteo France), el índice de calor nacional —la temperatura media medida en 30 estaciones meteorológicas de todo el país— ha alcanzado los 29,8 grados Celsius.
Esta cifra batió oficialmente el récord anterior de 29,4 grados Celsius, establecido durante las olas de calor de 2003 y 2019.
En muchas zonas, las temperaturas diurnas superaron los 40 grados Celsius. En particular, en la región de Pissos, en la provincia de Landes, la temperatura alcanzó un máximo histórico de 44,3 grados Celsius.

Meteo France también advirtió sobre la posibilidad de que se mantengan temperaturas "que podrían superar todos los récords anteriores, independientemente de la época del año".
Las olas de calor sin precedentes han obligado a algunas de las atracciones turísticas más famosas del mundo a modificar sus horarios. La Torre Eiffel anunció que cerraría por la tarde en lugar de permanecer abierta hasta tarde, como de costumbre, para garantizar la seguridad. El Museo del Louvre también decidió cerrar dos horas antes de lo habitual del 24 al 27 de junio.
Representantes del Museo del Louvre declararon: «Si bien algunas partes de este edificio histórico son naturalmente resistentes, el museo sigue siendo vulnerable y no está totalmente adaptado al cambio climático». Añadieron que «las temperaturas son más altas al final del día y se ven agravadas por la gran cantidad de visitantes».
No solo el turismo, sino también la vida cotidiana y la producción se han visto gravemente afectadas. Aproximadamente 845 escuelas primarias y secundarias en Francia han tenido que cerrar por completo, mientras que otras 1800 han tenido que modificar sus horarios para evitar las horas de más calor. Los expertos en salud advierten además que las temperaturas inusualmente altas pueden provocar agotamiento y golpes de calor, lo que supone una amenaza directa para la vida.
Desde el 18 de junio, Francia ha registrado al menos 40 muertes por ahogamiento, debido a que muchas personas acudieron a ríos y lagos sin vigilancia para refrescarse. El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, lo calificó de "catástrofe" y recalcó que la mayoría de las víctimas eran jóvenes: "Son las primeras víctimas de la crisis que estamos afrontando".
Esta ola de calor se compara con la devastadora ola de calor de agosto de 2003, que causó la muerte de alrededor de 15.000 personas en Francia. Los científicos advierten que el cambio climático provocado por el ser humano está haciendo que fenómenos meteorológicos extremos como este sean más frecuentes e intensos.
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Fuente: https://congluan.vn/phap-ghi-nhan-ngay-nong-nhat-lich-su-post351034.html







