
Según la Oficina Comercial de Vietnam en Francia, en mayo de 2026, el Consejo de Estado francés confirmó la legalidad de la medida adoptada por el Gobierno francés para suspender la importación, la entrada y la circulación en Francia de determinados productos alimenticios no pertenecientes a la UE si contienen residuos cuantificables de plaguicidas prohibidos dentro del bloque.
Las sustancias controladas incluyen carbendazim, glufosinato de benomilo, tiofanato de metilo y mancozeb. La lista de productos afectados no se aplica universalmente a todos los productos agrícolas, sino que se determina según pares específicos de "producto-sustancia". Esto incluye muchos productos comunes como mangos, papayas, tomates, okra, papas, pimientos, melones, soja, trigo, cebada y avena.
Cabe destacar que, si bien esta medida es exclusiva de Francia, refleja la tendencia regulatoria cada vez más estricta del mercado de la UE hacia los alimentos importados. En lugar de limitarse a controlar los límites máximos de residuos permitidos, como antes, las autoridades reguladoras están adoptando un enfoque más integral, que exige transparencia en cuanto al origen, los procesos de producción y las responsabilidades de todos los agentes implicados en la cadena de suministro.
Según la normativa francesa vigente, las empresas que importan y comercializan productos deben realizar una verificación razonable de los mismos. Esto incluye recabar información sobre el origen del producto, evaluar la posibilidad de que se utilicen sustancias prohibidas en el proceso de fabricación y, en caso necesario, realizar pruebas para demostrar que el producto no contiene residuos cuantificables de sustancias incluidas en la lista de sustancias prohibidas.
Al mismo tiempo, el Sistema de Alerta Rápida para Alimentos y Piensos (RASFF) de la UE siguió registrando varias notificaciones relativas a frutas y hortalizas vietnamitas en mayo de 2026. Entre ellas se incluían casos de pitahaya y pepinos que fueron señalados debido a que los niveles de residuos de plaguicidas superaban los requisitos de los mercados importadores.
Estas advertencias indican que persisten los riesgos de incumplimiento normativo para los productos agrícolas vietnamitas en el mercado de la UE, en particular para las hortalizas frescas y las frutas tropicales.
Según los expertos, las empresas deben controlar proactivamente la calidad desde el origen de la materia prima, fortalecer la gestión de los insumos, cumplir con los procedimientos de uso de plaguicidas y mejorar el sistema de trazabilidad. Mantener registros completos de cultivo, códigos de área de siembra y de planta de envasado, así como realizar pruebas antes de la exportación, serán factores importantes para minimizar el riesgo de advertencias o rechazos de importación.
A largo plazo, la constante elevación de los estándares de seguridad alimentaria por parte de la UE y sus Estados miembros no solo representa un desafío, sino también un motor para que el sector agrícola de Vietnam transite con fuerza hacia una producción más ecológica, transparente y sostenible. Esto se considera una condición necesaria para mantener la competitividad y aprovechar eficazmente las oportunidades que ofrece el mercado europeo en el futuro.
Fuente: https://baotintuc.vn/kinh-te/phap-siet-du-luong-thuoc-bao-ve-thuc-vat-20260617200922010.htm








