Xabi Alonso se enfrenta a muchos retos en el Real Madrid. |
A las 7:30 de la mañana del 9 de junio, antes incluso de que el sol secara el rocío del césped de Valdebebas, llegó Xabi Alonso. Sin silbidos, sin cámaras llamativas, sin una presentación ostentosa: simplemente un hombre que pisaba el lugar donde una vez jugó, ahora regresando para construir un nuevo imperio.
El primer abrazo y la promesa del 200%.
El primer día de Xabi Alonso como entrenador del Real Madrid comenzó así: “Cuando el fútbol corre por tus venas, te despierta a las dos de la madrugada. Me levanto de un salto, doy vueltas en la cama, pensando en el equipo, en los entrenamientos, en los planes. No puedo dormir hasta que todo esté resuelto”, declaró Xabi Alonso a El País .
Esa mañana, su intensa pasión por el fútbol llevó a Xabi Alonso a llegar al centro de entrenamiento antes que la mayoría del personal. Para él, el fútbol no era un trabajo ni un escenario. Era un impulso instintivo, una responsabilidad con el legado que le habían confiado: el mejor equipo del mundo .
Xabi no perdió el tiempo y se puso manos a la obra. Tras una breve presentación, celebró de inmediato su primera reunión táctica con su equipo: el asistente Sebas Parrilla, el preparador físico Ismael Camenforte y el asistente técnico Alberto Encinas, todos ellos procedentes de su exitosa etapa en el Leverkusen. Dos caras conocidas —el entrenador de porteros Llopis y el preparador físico Pintus— permanecieron en el equipo, pero ahora como gestores del rendimiento, con un rol más estratégico.
La reunión duró horas, no para un análisis detallado, sino para establecer las líneas generales de una semana intensa. Con solo cuatro sesiones de práctica antes de que el equipo volara a Estados Unidos para la gira, no había margen de error. Se trazaron las primeras líneas con visión de futuro: sin prisas, pero sin dar marcha atrás.
Entonces, Xabi entró en el vestuario. Allí, solo estaban presentes 15 jugadores del primer equipo, pero solo cinco estaban en plena forma: Lucas Vázquez, Raúl Asensio, Fran García, Dani Ceballos y Rodrygo Goes. Otros seis —Thibalut Courtois, Dani Carvajal, Éder Militão, David Alaba, Fede Valverde y Brahim Díaz— apenas habían entrenado, mientras que Antonio Rüdiger, Ferland Mendy, Eduardo Camavinga y Endrick ni siquiera habían jugado. Un equipo descoordinado y sin coordinación, pero algo que Xabi ya había previsto.
Se acercó a cada persona, le estrechó la mano y charló brevemente con ella. No hubo discursos largos ni declaraciones impactantes; solo una promesa sencilla pero profunda: «Me entregaré al 200%. A cambio, espero lo mismo». Una promesa que no necesitaba adornos, pero que encarnaba el espíritu de toda la dinastía.
Xabi Alonso entiende lo que le espera en el Real Madrid. |
Al darse cuenta de que el primer equipo no era lo suficientemente fuerte, Xabi convocó de inmediato a 10 jóvenes promesas de la cantera de La Fábrica: Fran González, Mestre, Fortea, Jacobo Ramón, Diego Aguado, Yusi, Chema, Mario Martín, Víctor Muñoz y Gonzalo. Muchos de ellos se irían a Estados Unidos; posiblemente hasta el 60% se quedarían en el equipo.
Mario Martín, recién llegado del Valladolid, es el nombre más destacado, pero para Xabi, lo que más importa es el espíritu: quiere apostar por el talento de la cantera. Lo que el exentrenador del Bayer Leverkusen logró con Wirtz, Hincapie y Grimaldo en Alemania se está replicando ahora en el Real Madrid. Xabi entiende que un gran equipo no se basa solo en fichajes estrella, sino también en mantener la tradición y dar oportunidades a los jugadores que crecieron con la camiseta blanca.
La espera y las piezas que faltan
Xabi no podrá entrenar con todo el equipo esta semana. Varias estrellas aún están convocadas con sus selecciones nacionales. Huijsen, Tchouameni y Mbappé se incorporarán pronto. Se espera que Modric se una el 11 de junio, mientras que Bellingham y Alexander-Arnold llegarán más tarde debido a su último partido amistoso contra Senegal. Lunin, Güler y Vinicius se incorporarán una vez que el equipo llegue a Estados Unidos.
En teoría, la ausencia de muchos jugadores clave supone una desventaja. Pero para Xabi, fue un espacio donde podía sembrar semillas. Necesitaba esos primeros días de tranquilidad para transmitir su filosofía, crear vínculos y hacer que los jóvenes jugadores se sintieran valorados. El entrenamiento no se trata solo de la condición física, sino de forjar relaciones, algo que él considera la base de todas las victorias.
El 18 de junio, Xabi Alonso disputará su primer partido oficial como entrenador del Real Madrid contra el Al Hilal en el Hard Rock Stadium de Miami. Se espera la asistencia de más de 64.000 espectadores, y millones más lo seguirán por televisión; pero antes, dispone de cuatro días en Valdebebas y más de una semana en Estados Unidos para prepararse.
Oficialmente, la etapa de Xabi Alonso en el Real Madrid comenzó. |
No hubo momentos explosivos la primera mañana, pero sí indicios: la forma en que estrechaba la mano de los jugadores, la meticulosidad en las reuniones, la mirada concentrada con la que entraba al campo de entrenamiento. Pequeños detalles, pero la base de toda grandeza.
Xabi Alonso no llegó para cambiarlo todo de la noche a la mañana. Pero llegó con una clara aspiración: insuflar nueva vida al Real Madrid, empezando por el amor incondicional al fútbol que él llamaba "el bicho", un amor que nunca lo abandonaría, ni a él ni a quienes aman la camiseta blanca real.
Fuente: https://znews.vn/real-madrid-thuc-giac-cung-xabi-alonso-post1559661.html






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