En la mañana del 11 de mayo, el Consejo Popular de la ciudad de Hanói aprobó una resolución sobre la política de inversión para el proyecto de construcción del Bulevar Escénico del Río Rojo en Hanói.

Con una extensión de más de 11.000 hectáreas y aproximadamente 80 km a lo largo de ambas orillas del río Rojo, una inversión preliminar estimada de más de 736.000 billones de VND y que afectará a unas 200.000 personas, este podría ser el mayor proyecto de reurbanización en la historia moderna de Hanói.

Hanói parece haber tomado una decisión trascendental: devolver al río Rojo una posición central en la estructura de desarrollo de la ciudad.

En otras palabras, estas medidas demuestran el firme e incuestionable compromiso de Hanói con el proyecto.

El río Rojo es la mejor opción.

En primer lugar, es necesario situar este proyecto en su contexto actual para apreciar plenamente la magnitud de la voluntad política que lo respalda.

Vietnam está entrando en una nueva fase de desarrollo con el objetivo de lograr un crecimiento muy elevado durante muchos años consecutivos, y como principal centro económico del país, Hanói difícilmente puede permanecer ajena a esta presión.

Sin embargo, el problema es que el núcleo urbano actual de Hanói ha alcanzado gradualmente su límite de desarrollo.

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Hanói parece haber tomado una decisión trascendental: devolver al río Rojo una posición central en la estructura de desarrollo de la ciudad. Foto: Hoang Ha

El suelo en el centro de la ciudad es cada vez más escaso, la infraestructura está sobrecargada, el tráfico es caótico y faltan espacios públicos. Si Hanói quiere continuar su rápido crecimiento en los próximos años, prácticamente no le queda otra opción que abrir una nueva zona de desarrollo.

Y el río Rojo es prácticamente el último espacio lo suficientemente grande dentro de la ciudad para que Hanói pueda reinventarse.

Al observar un mapa, resulta bastante interesante ver que el río, ubicado en pleno corazón de Hanói, ha parecido una "zona libre de desarrollo" durante décadas. Mientras tanto, muchas grandes ciudades del mundo han transformado su aspecto al recuperar la vitalidad de sus ríos.