El problema de Bélgica
Antes del Mundial de 2026, Bélgica era considerada la selección más fuerte del Grupo G gracias a un elenco de estrellas como Kevin De Bruyne, Romelu Lukaku, Jeremy Doku y el portero Thibaut Courtois. Sin embargo, el empate 1-1 contra Egipto hizo sonar la alarma para los "Diablos Rojos". Bélgica dominó la posesión, pero le faltó precisión en la definición. Sus combinaciones de pases no fueron tan efectivas como se esperaba, mientras que su defensa seguía mostrando preocupantes debilidades. Reuters informó que los expertos belgas esperan una actuación más agresiva de su equipo contra Irán (a las 2:00 a. m. del 22 de junio, en directo por VTV6) si quieren evitar que se repita la derrota del Mundial de 2022 (eliminados en la fase de grupos).

Egipto (10), el equipo de Salah, necesita vencer al rival más débil para competir por un lugar en la siguiente ronda.
FOTO: AFP
Por otro lado, Irán demostró que ya no es solo un equipo defensivo en la Copa del Mundo. Frente a Nueva Zelanda, los representantes asiáticos estuvieron en desventaja en dos ocasiones, pero aun así lograron remontar y conseguir un punto. El capitán Mehdi Taremi continuó siendo la fuerza motriz del equipo de Asia Occidental, demostrando su habilidad para retener el balón, combinar jugadas, atraer la atención de los defensores y generar oportunidades de gol en el área.
En términos de fuerza general, Bélgica sigue siendo considerada la selección más fuerte debido a la calidad de su plantilla y su experiencia al más alto nivel. Sin embargo, Irán ha demostrado repetidamente ser una de las selecciones asiáticas más formidables en los últimos Mundiales. Si Taremi y sus compañeros mantienen su agudo contraataque, los "Diablos Rojos" podrían tener una noche muy difícil en el SoFi Stadium.
Esperando a que Salah marque.
Mientras que Bélgica decepcionó contra Egipto, Nueva Zelanda dio la sorpresa más grata en el Grupo G. Los representantes de Oceanía se adelantaron dos veces contra Irán y solo perdieron la victoria en los últimos minutos. El entrenador Darren Bazeley incluso la calificó como una de las mejores actuaciones de Nueva Zelanda bajo su dirección. Sin embargo, el próximo desafío de Nueva Zelanda será mucho más difícil, ya que su rival es Egipto (8:00 a. m. del 22 de junio, en vivo por VTV6), con Mohamed Salah en sus filas. El equipo norteafricano jugó con gran disciplina contra Bélgica y demostró que es capaz de competir por un lugar en la siguiente ronda. Según ESPN, es probable que Salah continúe haciendo dupla con Omar Marmoush en el ataque dentro de la formación de contraataque de Egipto. En el partido contra Bélgica, la exestrella del Liverpool dejó su huella con una asistencia y sin duda estará decidido a marcar, especialmente porque Nueva Zelanda no es tan fuerte como sus rivales europeos.
Por otro lado, Nueva Zelanda sigue depositando su confianza en el capitán Chris Wood (2 asistencias), junto con Elijah Just (2 goles) y Ben Old, tras sus impresionantes actuaciones en el partido inaugural. Sin embargo, la experiencia de Egipto en partidos importantes podría ser el factor decisivo. Tras haber vencido a Nueva Zelanda por 1-0 en su último encuentro en 2024, Egipto tiene motivos para confiar en su objetivo de conseguir sus primeros tres puntos en el Mundial de 2026.
La segunda jornada del Grupo G promete ser muy tensa. Bélgica y Egipto llegan al encuentro con el mismo objetivo: conseguir su primera victoria para reafirmar su condición de favoritos y evitar una situación complicada antes de la jornada decisiva. Por su parte, Irán y Nueva Zelanda también están decididos a demostrar que no son equipos que se dejen intimidar fácilmente.
Fuente: https://thanhnien.vn/thach-thuc-moi-cho-2-ong-lon-bang-g-185260620230949038.htm





























































