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Alemania quedó eliminada en los dieciseisavos de final del Mundial de 2026 tras perder contra Paraguay en la tanda de penaltis. |
Alemania cerró su andadura en el Mundial de 2026 de forma amarga. Empataron 1-1 con Paraguay tras 120 minutos, antes de caer derrotados por 3-4 en la tanda de penaltis de los dieciseisavos de final la mañana del 30 de junio. La derrota será recordada por el desgarrador momento desde el punto de penalti, pero para la prensa alemana, el problema no fue la tanda final.
La prensa alemana considera esta derrota una nueva pesadilla para una nación futbolística acostumbrada a luchar por el título. WELT la tildó de "el próximo desastre mundialista", mientras que BILD utilizó una expresión más contundente: "una nueva pesadilla para el fútbol alemán". Tras los reveses sufridos en los Mundiales de 2018 y 2022, la eliminación en la primera ronda eliminatoria del Mundial de 2026 no hace sino agravar la decepción.
Lo que decepcionó a la prensa alemana no fue solo el resultado. El equipo de Julian Nagelsmann tuvo más posesión, pero le faltó velocidad, ideas y capacidad ofensiva. Alemania mantuvo la posesión, tocó el balón y presionó hacia adelante, pero no logró transmitir la sensación de que realmente supiera cómo superar la defensa de Paraguay.
El diario BILD calificó la actuación de Alemania de lenta, aburrida y apática. Si bien son palabras duras, no carecían del todo de razón. Frente a una selección paraguaya que defendió en bloque, disputó con agresividad y aceptó el empate, Alemania no logró encontrar una solución contundente. Les faltó velocidad en el mediocampo, pases precisos y un jugador capaz de cambiar el ritmo del partido en el momento oportuno.
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Julian Nagelsmann recibió muchas críticas, ya que Alemania disputó un partido estático y sin inspiración contra Paraguay. |
Las decisiones de Nagelsmann en cuanto a la plantilla también fueron objeto de críticas. Dejar a Jamal Musiala en el banquillo y darle la titularidad a Deniz Undav no dio los resultados esperados. Undav estuvo prácticamente desaparecido en la primera parte, sin lograr conectar con Kai Havertz ni con sus compañeros. Cuando Musiala entró al campo, Alemania mostró algo más de creatividad, pero no fue suficiente para cambiar por completo el rumbo del partido.
El partido también generó polémica en torno al VAR. Jonathan Tah marcó contra Paraguay en la prórroga, pero el gol fue anulado tras la consulta del árbitro al VAR. Algunos comentaristas alemanes argumentaron que esta decisión fue errónea y que les costó a su equipo la oportunidad de definir el partido antes de la tanda de penaltis.
Sin embargo, la prensa alemana no permitió que el VAR sirviera de cortina de humo para encubrir el problema. Un gol anulado puede generar una sensación de injusticia, pero no explica del todo el flojo desempeño de Alemania durante los primeros 120 minutos. Contra Paraguay, Alemania tuvo tiempo suficiente para ganar el partido. Simplemente no estuvieron a la altura.
Ese es el detalle más doloroso. Alemania no perdió por ser superada. Perdió porque no supo transformar su posesión en una ventaja real. Tenían el balón, pero les faltó creatividad. Tenían jugadores de calidad, pero les faltó cohesión. Tenían un entrenador del que se esperaba una nueva imagen, pero las decisiones de Nagelsmann no lograron sacar al equipo de sus viejos problemas.
Paraguay no necesitaba jugar de forma brillante para ganar. Necesitaba disciplina, fuerza física y serenidad en la tanda de penaltis. Alemania, en cambio, necesitaba más que eso, pero no lo encontró. Cuando el partido se decidió en una tensa tanda de penaltis, el equipo sudamericano demostró mayor aplomo.
Esta derrota, por lo tanto, no es solo una sorpresa por el resultado. Es un recordatorio de que la selección alemana no ha logrado escapar del todo del ciclo de inestabilidad que la acompaña desde 2014. Los cambios de entrenadores, de generaciones de jugadores y de enfoques no han conseguido crear un equipo lo suficientemente estable para las grandes ligas.
El Mundial de 2026 terminó con Alemania suspirando de decepción. El VAR pudo haber sido un punto débil importante. La tanda de penaltis pudo haber sido la tragedia final. Pero lo que más dolió a la prensa alemana fue la sensación de siempre: su equipo, una vez más, quedó eliminado del torneo en un partido donde tuvo más posesión, pero no pudo encontrar la manera de ganar.
Fuente: https://znews.vn/tham-hoa-tuyen-duc-post1664489.html






























































