Esas monedas cuidadosamente ahorradas representan no solo el fruto del esfuerzo, sino también el respeto propio de quienes anhelan la autosuficiencia. La Sra. Dung compartió que aquí, la gente se apoya mutuamente, "comiendo lo que encuentra", siempre y cuando puedan seguir trabajando y contribuyendo para no convertirse en una carga. Las manos expertas que dan masajes y aplican acupresión también representan para ellos una forma de encontrar un camino hacia su futuro.
Han pasado casi 20 años y este centro se ha convertido en un hogar para los más necesitados. Sin embargo, tras la pandemia de la COVID-19 y las dificultades financieras derivadas de los cambios en su funcionamiento, esta residencia compartida ha experimentado cierta inestabilidad. El Sr. Le Quoc An, vicepresidente de la Asociación de Ciegos de la provincia de Ca Mau, afirmó que actualmente el centro debe gestionar sus finanzas en condiciones extremadamente difíciles; los ingresos por servicios de masajes deben cubrir todos los gastos de manutención de 20 personas, y es frecuente que haya meses con recursos suficientes y otros con escasos.
En la oscuridad del destino, aún eligen encender la esperanza con sus propias manos. El masaje y la acupresión no son solo una profesión, sino que se han convertido en el "ritmo vital" que sustenta la vida de toda la familia.
Estas pequeñas habitaciones, donde la luz es la misma de día y de noche, aún proporcionan un hogar cálido que enciende la esperanza en la familia del Sr. Bui y la Sra. Dung.
Apoyo familiar en tiempos difíciles
En medio de tiempos difíciles, el apoyo de la iniciativa "Extensión Comunitaria" del Hospital Provincial de Obstetricia y Pediatría de Ca Mau sirvió como un puente de amor. Se recaudaron casi 20 millones de VND para proporcionar regalos esenciales y ventiladores eléctricos nuevos, lo que contribuyó a mejorar las condiciones de vida de los miembros.
Los obsequios de la campaña "Difunde la palabra en la comunidad" son una fuente práctica de aliento.
La Sra. Hong Cam Thuy, subdirectora del Departamento de Trabajo Social del Hospital de Obstetricia y Pediatría Ca Mau, comentó: “Esperamos que incluso los actos más pequeños de empatía y solidaridad se conviertan en un motor para que se integren mejor, reafirmen el espíritu de ‘discapacitados pero no vencidos’ y sientan con mayor claridad el amor que les brinda la comunidad”.
Preocupado por el futuro, el Sr. Cao Thanh Quy, presidente de la Asociación de Ciegos de la provincia de Ca Mau, expresó su esperanza de que se preste mayor atención por parte de todos los niveles de gobierno, los organismos pertinentes y la sociedad en general. La Asociación se esfuerza por encontrar soluciones para mantener sus instalaciones y crear las condiciones necesarias para que las personas con discapacidad visual tengan un lugar donde vivir, aprendan un oficio y reafirmen su autoestima.
Las sonrisas cálidas y las experiencias compartidas infunden esperanza en las personas con discapacidad visual.
Los regalos, los ventiladores para mitigar el calor o las bolsas de arroz para la cocina comunitaria no son solo obsequios materiales, sino también una muestra de que no están solos. En la oscuridad, las comidas preparadas por los propios ciegos se vuelven aún más reconfortantes gracias al compartir.
Esta vivienda compartida necesita el apoyo y la asistencia a largo plazo de actividades benéficas.
Aquí la luz no emana de los ojos, sino de la empatía de la comunidad y la generosidad de los corazones. Son estos pilares los que les permiten mantenerse firmes, convencidos de que mientras la bondad humana siga extendiéndose, la oscuridad quedará tras la puerta.
Trinh Hai
Fuente: https://baocamau.vn/thap-sang-niem-tin-tu-nhung-phan-doi-khiem-thi-a128076.html

Los masajes y la acupresión se han convertido en el sustento de la familia de la Sra. Le Thi Dung.
Cada sesión de masaje cuesta 80.000 VND, y los trabajadores aportan 20.000 VND a un fondo común.






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