¡Siempre te recordaré, mamá!
Aquellos días felices y hermosos del pasado.
En las canciones populares aparecen las cigüeñas.
Una cometa azul llegó volando a mi infancia.
La luna brilla como un sueño.
La lámpara que encendió mi madre proyectaba una luz tenue en la noche.
Una dulce y suave nana.
En silencio, las flores de pomelo caen junto a la puerta.
Fue un verano de sol abrasador.
El río canta una canción de amor.
El apacible humo azul del atardecer.
Se produjo un revuelo en medio del sonido de las cometas que se elevaban en el aire.
Hay una primavera luminosa con cielos despejados y algunas nubes.
Mariposas y abejas revolotean y juegan entre las flores.
El cielo es azul, la canción permanece eternamente azul.
El bullicio de los pollos cacareando al mediodía.
Había muchos árboles con hojas que se mecían con el viento.
El fuego del hogar ahuyenta todo viento, lluvia y tormenta.
Afuera, el viento y la lluvia son fríos y duros.
¡A mi lado, el fuego arde cálidamente, Madre!
¡Mamá! Nunca lo olvidaré.
La frágil figura de mi madre a la luz de la farola aquella noche.
¡Mamá! Eso nunca sucederá.
El niño ha olvidado la dulce leche de antaño.
Por favor, no dejes que pasen los días y los meses.
Porque no quiero que mi madre envejezca más.
Tengo miedo, miedo a la oscuridad.
Borra esos años de paz y belleza.
¡Mamá, por favor sonríe!
Hijo mío, tus ojos brillan como las estrellas.
Una dulce y tierna nana.
Estoy seguro de que algún día nunca lo olvidaré.
Thuy Duong - Clase 8B - Escuela secundaria Khanh Yen
Fuente: http://laocai.edu.vn/goc-van-nghe/tho-gui-me-142083






