Mejorar la adaptabilidad a la nueva era.
El mercado de la moda vietnamita se estima en aproximadamente 123 billones de VND, lo que representa entre el 20 % y el 25 % del mercado minorista total. La industria de la moda no solo es la columna vertebral del sector de bienes de consumo, sino también un motor clave de las tendencias del comercio electrónico. Se estima que su tasa de crecimiento anual será impresionante, entre el 20 % y el 30 %.
En un contexto donde los canales de venta minorista tradicionales experimentan un modesto crecimiento del 3,6%, el comercio electrónico se ha convertido, según los expertos, en una nueva mina de oro. En el mercado en línea, las empresas no solo venden productos, sino que también deben ganarse la confianza del cliente mediante un valor tangible y capacidades operativas digitales profesionales.
Hoy en día, las oportunidades para las empresas de moda y confección son enormes. El comportamiento de compra de los consumidores ha cambiado por completo. Ya no buscan productos de forma pasiva, sino que exploran activamente y toman decisiones a través de vídeos cortos, transmisiones en directo y la influencia de los creadores de contenido.
La prueba más clara de este poder reside en las ventas récord de ropa tradicional. Tan solo en el cuarto trimestre de 2025, TikTok Shop registró más de 2,8 millones de pedidos de ao dai (vestido tradicional vietnamita), lo que supone un aumento del 816 % en comparación con el mismo periodo del año anterior.
La Sra. Luu Nga, fundadora de la marca de moda Elise, afirma que el comercio electrónico ya no es una opción, sino una condición vital para que las empresas mantengan su crecimiento. La propia compañía ha tenido que transformar sus 150 tiendas tradicionales en puntos de venta integrados, tanto online como offline, para adaptarse a la nueva era.
Sin embargo, tras estas cifras de ingresos tan elevadas se esconden desafíos sin precedentes, especialmente en la gestión y protección de marcas. Uno de los mayores quebraderos de cabeza para las empresas legítimas es la proliferación desenfrenada de productos falsificados, que pueden transformarse y adaptarse rápidamente al entorno digital.
El Sr. Nguyen Tan Phong, vicepresidente de la Asociación de Comercio Electrónico de Vietnam (VECOM), advirtió que las infracciones actuales ya no se centran en la cantidad, sino en su carácter disperso y transfronterizo. Una tienda virtual puede crearse en cuestión de minutos, llegar a decenas de miles de clientes mediante transmisión en directo y desaparecer inmediatamente.
Además, la presión competitiva derivada de las importaciones baratas y las deficiencias en la gestión de datos y la logística hacen que muchas empresas vietnamitas, a pesar de vender sus productos, sigan sin poder optimizar sus beneficios.

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Compartir la responsabilidad de la protección del consumidor.
Para superar los obstáculos mencionados, la solución fundamental debe provenir de una combinación de un marco legal estricto y el esfuerzo propio de las empresas. Se espera que la Ley de Comercio Electrónico n.° 122/2025/QH15, vigente desde el 1 de julio de 2026, marque un punto de inflexión. Dicha ley exige la identificación de vendedores y creadores de contenido en directo, impidiendo la práctica de «cerrar cuentas antiguas y abrir otras nuevas» para infringir la normativa.
La Sra. Le Hoang Oanh, Directora del Departamento de Comercio Electrónico y Economía Digital del Ministerio de Industria y Comercio , hizo hincapié en que las empresas deben mejorar sus capacidades operativas y de gestión basándose en datos para aprovechar eficazmente las oportunidades, en lugar de depender únicamente de las ventajas de producción. Asimismo, las plataformas de comercio electrónico deben empezar a compartir la responsabilidad de proteger a los consumidores mediante la divulgación pública de los procedimientos de resolución de quejas y la creación de un fondo de anticipo para la resolución de disputas.
Según los expertos, un marco legal sólido y viable dará paso a una nueva era. Gracias a él, las empresas legítimas estarán preparadas y seguras para competir en el mundo de la moda digital. La competencia no se centrará únicamente en los precios bajos, sino también en la calidad y la confianza. El futuro pertenecerá a las marcas que sepan contar una historia cultural, sean transparentes sobre sus orígenes y tengan la capacidad de operar profesionalmente en plataformas digitales.
Se espera que la Ley de Comercio Electrónico, que entrará en vigor oficialmente el 1 de julio de 2026, genere un punto de inflexión significativo para restablecer el orden en el mercado digital y proteger los derechos de los consumidores mediante regulaciones más estrictas, específicamente:
+ Identificación obligatoria de vendedores y personas que realizan transmisiones en vivo: Es obligatorio identificar claramente tanto a los vendedores como a las personas que realizan anuncios en directo. Esta normativa busca eliminar la ambigüedad de los vendedores anónimos e impedir que los infractores cierren rápidamente sus cuentas antiguas para abrir otras nuevas y continuar con sus actividades fraudulentas.
+ Mayor responsabilidad de las plataformas de comercio electrónico: Ahora, las plataformas de comercio electrónico están obligadas a divulgar públicamente sus procesos de gestión y resolución de quejas, y a mantener un fondo de reserva para gestionar las disputas y compensar a los consumidores antes de recuperar los fondos de la parte infractora.
+ Interoperabilidad y sincronización de datos a nivel nacional: La ley establece un mecanismo para conectar los datos entre las plataformas de comercio electrónico y las autoridades tributarias, aduanas, organismos de gestión del mercado y la base de datos nacional de comercio electrónico. Este sistema permite a las autoridades rastrear fácilmente a los vendedores, controlar la circulación de mercancías y limitar las actividades de la "guerrilla digital".
+ Mecanismo centralizado de pago de impuestos: Las plataformas digitales gestionarán la declaración y el pago de impuestos en nombre de los vendedores. Esto no solo contribuye a aumentar la transparencia en el flujo de caja, sino que también garantiza que todos los participantes del mercado cumplan con sus obligaciones con el presupuesto estatal.
+ Estandarización del contenido publicitario digital: Las sesiones publicitarias en directo deben cumplir estrictamente con la normativa legal y los estándares profesionales, garantizando que la información del producto sea más veraz y transparente que antes.
Fuente: https://phunuvietnam.vn/thoi-trang-viet-va-cuoc-dua-nang-luc-so-238260621105136383.htm







