| A partir del 1 de julio, se implementará simultáneamente el sistema de gobierno local de dos niveles, lo que garantizará una gestión estatal fluida y brindará el mejor servicio posible a la ciudadanía. (Foto: Dinh Tang) |
El Ministerio del Interior solicita comentarios sobre un borrador de decreto que define las responsabilidades de los distintos niveles de gobierno en materia de asuntos internos. En particular, el borrador propone transferir 120 tareas de ocho áreas de gestión estatal del nivel distrital al nivel comunal; reorganizar el aparato administrativo, asignar responsabilidades, descentralizar la autoridad y organizar el funcionamiento del gobierno de dos niveles, especialmente en los distritos y comunas de reciente creación, yendo más allá de la mera labor administrativa. Esto representa una prueba de pensamiento reformista, un desafío a las capacidades de implementación y una oportunidad para transformar cada comuna y distrito en un verdadero eslabón fundamental del sistema de administración pública.
La cuestión de cómo operar un sistema administrativo de manera eficiente no es nueva, pero cuanto más se pone en práctica, más preguntas surgen. Por ejemplo: una comuna recién fusionada tiene un territorio más extenso y una población más grande y diversa, ¿aumentará su capacidad administrativa en consecuencia? ¿Hay suficiente personal? ¿Pueden las oficinas, el equipo y los sistemas de información satisfacer las necesidades de la población?
Cabe destacar que, con la propuesta de transferir 120 tareas adicionales del nivel distrital al nivel comunal, las autoridades comunales recibirán una amplia gama de responsabilidades, que abarcan desde la gestión de la población, los seguros, los servicios públicos, los programas de reconocimiento y recompensa, hasta la reforma administrativa, la inspección, la religión y la contratación de funcionarios públicos.
Esta práctica exige una preparación minuciosa y sistemática, no solo en términos de personal, sino también en cuanto a capacidad organizativa y de implementación. Los funcionarios de las comunas y los distritos no pueden operar un nuevo sistema con una mentalidad de "hacerlo ya". Sin un cambio de mentalidad, incluso las mejores herramientas resultarán inútiles.
Resulta evidente que algunas comunas y distritos, a pesar de contar con computadoras, software de gestión de población y centros de atención integral electrónicos, aún procesan documentos manualmente o de forma semielectrónica y semimanual. En algunos lugares se han establecido nuevas estructuras organizativas, pero estas no se han reformado adecuadamente para definir claramente las responsabilidades, aumentar la rendición de cuentas individual y reducir los niveles intermedios. |
Resulta evidente que algunas comunas y distritos, a pesar de contar con computadoras, software de gestión de población y centros de atención integral electrónicos, aún procesan documentos manualmente o de forma semielectrónica y semimanual. En algunos lugares se han establecido nuevas estructuras organizativas, pero estas no se han reformado adecuadamente para definir claramente las responsabilidades, aumentar la rendición de cuentas individual y reducir los niveles intermedios.
En Ciudad Ho Chi Minh , una de las localidades pioneras en la implementación del modelo de gobierno de dos niveles en 102 comunas y distritos desde el 12 de junio, muchos distritos fusionados superan los 50 000 habitantes. La demanda de trámites, quejas y servicios públicos ha aumentado significativamente, mientras que el personal es limitado. La falta de sincronización en el sistema de gestión de datos tras las fusiones dificulta la recuperación de información. Esto sin mencionar la presión psicológica y la capacidad de adaptación de los funcionarios comunales y de distrito a sus nuevas funciones. Si estas situaciones no se abordan a fondo, podrían generar un cuello de botella en la reforma administrativa, que necesita acelerarse con urgencia.
Por lo tanto, lo que más se necesita ahora no es emitir rápidamente un modelo estándar y aplicarlo universalmente, sino identificar correctamente los "cuellos de botella" en la implementación para encontrar soluciones integrales.
En primer lugar, es fundamental aclarar la relación entre descentralización, delegación y autorización dentro del sistema de gobierno de dos niveles, evitando situaciones en las que "se transfieren puestos de trabajo pero no autoridad" o "se transfiere autoridad pero no personal".
La asignación de tareas adicionales al nivel comunal debe ir acompañada de una transferencia correspondiente de autoridad para la toma de decisiones, financiación y personal. Es necesario revisar algunas normativas que aún burocratizan en exceso el modelo organizativo y no permiten a las comunas la flexibilidad necesaria para adaptar su estructura administrativa a las características locales.
Lo que más se necesita ahora no es emitir rápidamente un modelo estándar y aplicarlo universalmente, sino identificar correctamente los "cuellos de botella" en la implementación para encontrar soluciones integrales. |
Por el contrario, las autoridades comunales y de barrio también deben prepararse de forma proactiva, en lugar de esperar pasivamente la coordinación desde arriba. Las autoridades comunales, especialmente el comité del Partido y el jefe de la comuna, deben reorganizar el proceso de atención a los ciudadanos y la gestión del trabajo de manera que se definan claramente las responsabilidades, se establezcan plazos, se incluyan compromisos y se divulguen públicamente los resultados para que los ciudadanos puedan supervisarlos.
Además, se debe prestar atención a la estandarización de las cualificaciones de los funcionarios comunales; se deben implementar políticas para atraer a personas talentosas a trabajar a nivel comunitario. La capacitación de los funcionarios debe incluir la actualización de conocimientos con los avances modernos, el desarrollo de habilidades analíticas, la evaluación de situaciones y la implementación de políticas mediante métodos innovadores.
Desde ahora hasta el 1 de julio es un período crucial para revisar, ajustar y perfeccionar el modelo piloto, evitando operaciones sin preparación que luego requerirían una intervención urgente para corregir errores organizativos, de personal y técnicos.
Un requisito igualmente importante es cambiar la forma en que se evalúa la calidad del desempeño de los gobiernos comunales y distritales. Esta evaluación no puede basarse únicamente en el número de casos tramitados, sino que debe vincularse al nivel de satisfacción ciudadana, al porcentaje de casos atendidos a tiempo y a la eficacia en la identificación y resolución de problemas derivados de la práctica. Solo así el sistema de gobierno de dos niveles funcionará sin problemas, no como dos capas superpuestas, sino como dos engranajes perfectamente interconectados en una maquinaria administrativa moderna, orientada a servir a la ciudadanía y utilizando la eficiencia como medida de éxito.
Fuente: https://huengaynay.vn/chinh-polit-xa-hoi/tinh-gon-khong-dong-nghia-don-gian-154929.html






Kommentar (0)