China acaba de anunciar una nueva fase de su plan de desarrollo energético, con el objetivo de que el 50% de su producción de electricidad provenga de fuentes no fósiles para 2030, frente al objetivo del 42,3% fijado para 2025.

China aspira a que la mitad de su producción de electricidad provenga de fuentes no fósiles para 2030. Foto: SCMP.
Esta es una de las direcciones clave para promover la transición energética y cumplir el compromiso de alcanzar el pico de emisiones de carbono antes de 2030.
Según el plan, la energía eólica y solar representarán aproximadamente el 30% de la producción total de electricidad para 2030, frente al 22% en 2025. Al mismo tiempo, estas dos fuentes de energía representarán más del 50% de la capacidad total de generación de energía instalada del país, equivalente a aproximadamente 2700 GW, frente al 47% a finales de 2025.
Yao Zhe, asesor político de Greenpeace Asia Oriental, señaló que los nuevos objetivos siguen siendo bastante conservadores en comparación con el ritmo de desarrollo de las energías renovables en China en los últimos años. Considera que la producción real de electricidad a partir de fuentes renovables podría aumentar incluso más rápido que los objetivos oficiales si se mantienen las tendencias de inversión actuales.
Sin embargo, también sugirió que las emisiones del sector eléctrico podrían seguir aumentando entre 2026 y 2030 si el consumo de electricidad mantiene una tasa de crecimiento superior al 5 % anual. No obstante, el nuevo objetivo sigue siendo coherente con la hoja de ruta de China para alcanzar el pico de emisiones de carbono en 2030.
Como mayor desarrollador de energías renovables del mundo y también su mayor emisor de carbono, China se propone reducir la intensidad de carbono de su sector eléctrico en más de un 10 % durante los próximos cinco años. Este objetivo refleja las emisiones por unidad de electricidad producida, en lugar de las emisiones totales.
Según el analista Qi Qin, del Centro de Investigación sobre Energía y Aire Limpio, el objetivo de reducción de la intensidad de carbono sigue siendo bastante modesto. Argumenta que si la producción de electricidad continúa aumentando entre un 4 % y un 5 % anual, la intensidad de las emisiones del sector eléctrico debe disminuir entre un 17 % y un 23 % para 2030, de modo que las emisiones totales no superen los niveles de 2025.
Además de expandir las energías renovables, China ha elevado su objetivo de desarrollo de energía hidroeléctrica de bombeo a 300 GW y aspira a producir 2 millones de toneladas de hidrógeno renovable anualmente para 2030. El plan también reafirma el objetivo de alcanzar el pico de consumo de carbón para 2030, pero no especifica una cifra concreta. Asimismo, se han identificado las centrales eléctricas espaciales como una posible dirección tecnológica futura.
Fuente: https://nongnghiepmoitruong.vn/trung-quoc-nang-muc-tieu-dien-sach-d818932.html









