Mi pasión por viajar, ver y contar historias me llevó al periodismo de viajes . En casi cinco años, he sido testigo de la drástica transformación de la industria, desde viajes puramente emocionales hasta una era de tecnología e inteligencia artificial que redefine la experiencia de viajar.
Si bien antes la inspiración para viajar provenía de una revista o una fotografía, ahora basta con unos pocos clics en redes sociales y cientos de imágenes vibrantes te harán querer "hacer las maletas y partir". La proliferación de videos cortos ha creado el fenómeno de "viajar a través de la pantalla", donde cada toque puede evocar emociones e inspirar un viaje.
Cuando las emociones se ven impulsadas por la tecnología, viajar no se trata solo de desplazarse, sino de experimentar el mundo de una forma completamente nueva. La explosión del contenido digital ha transformado radicalmente la forma en que los viajeros eligen destinos, reservan servicios y disfrutan de sus viajes.
Había tardes en las que, sin darme cuenta, abría TikTok y guardaba una serie de vídeos: la pequeña ladera de Da Lat, el café escondido en el pinar de Tam Dao, las vibrantes imágenes azules de la bahía de Vinh Hy tomadas con un dron. Cada fotograma estaba meticulosamente elaborado, tan impresionante que me sentía como si estuviera en medio de esa escena. Me di cuenta de que estos vídeos no solo me inspiraban, sino que también guiaban mis emociones, transformando un simple toque de pantalla en un verdadero viaje. Así que, para mí, viajar no es solo una moda, sino un cambio cultural, donde la tecnología y la emoción van de la mano, y cada viajero se convierte en el narrador de su propio viaje.

Según el Estudio sobre el Comportamiento de Viajes del Sudeste Asiático de 2024, aproximadamente el 70 % de los viajeros vietnamitas se ven influenciados por el contenido generado por los usuarios. Las pantallas digitales han dominado todo, desde las ideas hasta las emociones posteriores al viaje.
En aeropuertos, cafeterías o estaciones de tren, es fácil ver a jóvenes cargando sus maletas mientras ven vídeos como "5 lugares para facturar en Ninh Binh" o "Nam Du: 3 días y 2 noches por solo 2 millones de VND". Estos vídeos, de apenas unas decenas de segundos de duración, son suficientes para convertir un lugar previamente desierto en un punto de encuentro de la noche a la mañana.
Según el informe We Are Social - Digital 2024: Vietnam, Vietnam cuenta con más de 75 millones de usuarios de Zalo, 66 millones de usuarios de Facebook y TikTok, lo que representa casi el 68% de la población. En el grupo de edad de 12 a 23 años, más del 80% utiliza las redes sociales a diario, y dos tercios utilizan al menos cuatro plataformas simultáneamente (Instagram, TikTok, Facebook y YouTube). Estas cifras ilustran claramente un nuevo mapa de viajes, donde la inspiración, las decisiones y las acciones de viaje comienzan en las pantallas digitales.
También visité una cafetería en el centro de Vietnam después de ver un video viral. En la vida real, el paisaje seguía siendo hermoso, pero no era tan romántico como parecía en línea: música alta, bebidas sin nada destacable y largas filas de clientes solo para tomar fotos del lugar de moda. Esa sensación de decepción me hizo entender por qué mucha gente se queja: "Las fotos en línea son una cosa, la realidad es otra".
El Informe de Turismo Digital de Vietnam 2024 de Outbox Consulting también indica que el 56 % de los viajeros de la Generación Z se han sentido decepcionados porque los destinos no se correspondían con las imágenes en línea, y el 42 % dio opiniones negativas durante su viaje. Una casa de familia en Da Lat perdió el 60 % de sus reservas tras una sola reseña en vídeo que decía "no era como se anunciaba".
Durante un viaje para escuchar las experiencias de quienes trabajan en la industria turística, la Sra. Hoang Minh Nhi, directora de marketing de Top Ten Travel, me comentó: «Las imágenes, los vídeos o las transmisiones en vivo son herramientas poderosas para evocar emociones, pero si la calidad no está a la altura, la brecha entre la 'promesa' y la 'experiencia' provocará una reacción inmediata en los clientes».
A partir de esa experiencia, comprendí que en la era digital, las empresas no solo necesitan contar historias convincentes, sino también ser fieles a lo que cuentan. La autenticidad se convierte en el activo más valioso, ya que un solo toque puede difundir miles, incluso millones, de reseñas.

Llamo al proceso de viaje actual de los vietnamitas las "tres etapas emocionales": ver, disfrutar y reservar. Antes, la gente planificaba sus viajes meticulosamente, pero hoy las emociones los guían. Un video del bosque de pinos de Bản Áng o una puesta de sol en Phú Quốc bastan para que los espectadores reserven sus entradas.
Por el camino, me encontré con muchos jóvenes cargando sus teléfonos mientras reservaban alojamiento en Traveloka, Booking.com o Trip.com. Podían comparar precios, leer reseñas, alquilar coches y pagar todo en cuestión de minutos.
Según el Informe Visa Vietnam 2024, más del 70 % de los turistas vietnamitas reservan servicios a través de agencias de viajes online (OTA), gastando un promedio de 9,5 millones de VND por viaje nacional y entre 35 y 40 millones de VND por viaje internacional. La pantalla digital se está convirtiendo en la puerta de entrada a una importante industria donde convergen la inspiración, el comportamiento y el gasto.
El cambio de "explorar" a "empacar" no es solo una tendencia, sino un punto de inflexión estratégico para la industria turística de Vietnam. Según Vietnam Travel Trends 2024, el 82 % de los viajeros vietnamitas afirmó que el contenido de las redes sociales influye directamente en sus decisiones de viaje; el 64 % reservó tours, hoteles o vuelos en la semana siguiente a ver contenido inspirador.
Sin embargo, para retener a los turistas, la industria turística necesita invertir a fondo en contenido digital, infraestructura y recursos humanos. Un video con millones de visualizaciones no puede salvar un destino si los servicios, las experiencias o la actitud del personal no están a la altura. Solo cuando las glamorosas imágenes en línea reflejen fielmente la belleza de la vida real, cuando las promesas y las experiencias se encuentren, el turismo vietnamita será verdaderamente sostenible.
Siempre recordaré la sensación del avión aterrizando en un lugar que solo había visto de pasada en internet unos días antes. Mi viaje, y el de millones de viajeros vietnamitas, comenzó con un toque en la pantalla, pero solo cobró sentido cuando mis pies caminaron y mi corazón sintió. De "navegar" a "hacer las maletas e irme" no es solo el viaje de cada viajero, sino también la transformación de la industria turística de Vietnam en la era digital.
Experimente un valor personalizado.
Los turistas de hoy no solo quieren "ver las vistas", sino vivir la experiencia, como participar en una clase de cerámica en Bat Trang, recoger té en Thai Nguyen o ir al mercado matutino con los lugareños en Sa Pa. Esta es la estrategia de la "innovación selectiva": en lugar de seguir las tendencias, las empresas necesitan desarrollar productos basados en los valores culturales e históricos locales. Un viaje sostenible no se trata solo de "visitar", sino que también ayuda a los turistas a sentir el espíritu de Vietnam. En un mundo plano, lo que distingue al turismo vietnamita sigue siendo su gente, su cultura y su gastronomía.
Fuente: https://bvhttdl.gov.vn/tu-man-anh-so-den-hanh-trinh-that-20260302140921253.htm







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