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Francia está alcanzando su mejor momento justo cuando se acerca la fase eliminatoria. |
La actuación de la selección francesa contra Noruega dio la impresión de que el titubeante comienzo contra Senegal era cosa del pasado. Ya no eran un equipo que necesitaba tiempo para encontrar su ritmo, ni un colectivo que dependiera únicamente de momentos de brillantez individual.
Francia ahora juega como un verdadero aspirante al título: incisiva, rápida, con una formación muy retrasada y siempre con múltiples opciones para rematar a sus rivales.
Francia no solo ganó, sino que dio la impresión de ser dominante.
El detalle más destacable reside en cómo Didier Deschamps ajustó el sistema. Cuando Michael Olise pasó a ocupar la posición de mediapunta y Ousmane Dembélé se desplazó a la banda derecha, Francia pareció abrir una nueva vía de ataque.
Olise aporta juego de combinación, control entre líneas y marca el ritmo en el mediocampo. Dembélé, con su velocidad e imprevisibilidad características, regresa al espacio donde puede desbordar la defensa rival.
Este cambio hizo que Francia jugara con mayor fluidez, pero también con mayor peligro. Ya no atacaban en una dirección predecible. El balón podía circular por el centro, hacia las bandas o ser rápidamente lanzado al espacio a la espalda de los defensores.
Cuando un equipo ya cuenta con KylianMbappé , Dembélé, Doué, Bradley Barcola, y aún tiene a Rayan Cherki esperando para dejar su huella, el problema del rival no es solo a quién neutralizar, sino cómo neutralizarlos.
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Mbappé y sus compañeros lanzaron una clara advertencia al resto. |
Noruega no alineó a su mejor equipo, ya que Solbakken dejó en el banquillo a Erling Haaland y Martin Odegaard. Es importante recalcar esto para evitar sobrevalorar la victoria de Francia.
Pero el fútbol de élite no se trata solo del marcador o de la alineación titular del rival. Se trata de la sensación de controlar el partido, de cómo un gran equipo transforma su ventaja en una presión constante y luego convierte esa presión en goles.
Francia lo logró. No solo vencieron a Noruega, sino que prácticamente no les dieron respiro a sus rivales.
Aún más preocupante es que las estrellas del ataque francés están encontrando su ritmo. Mbappé marcó. Doué marcó. Dembélé marcó. Barcola también anotó. Con varios delanteros marcando, Deschamps ya no depende de un solo jugador. En un torneo largo y exigente, ese es un lujo que pocos equipos pueden permitirse.
En el centro del campo, Manu Koné también es una gran ventaja. Tras una temporada impresionante en la Roma, el centrocampista está demostrando que tiene lo necesario para hacerse un hueco en la selección francesa.
Kone sustituyó a Aurelien Tchouameni contra Irak y, posteriormente, cubrió el hueco dejado por Adrien Rabiot. Un equipo capaz de rotar su mediocampo manteniendo la intensidad es un equipo con verdadera profundidad.
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Alemania tiene motivos para desconfiar de estar en la misma categoría que Francia. |
Incluso cuando Francia cometía errores, siempre había alguien que los corregía. Un mal manejo del balón por parte de Theo Hernández derivó en un penalti, pero Mike Maignan salvó al equipo de inmediato con una parada magistral. Eso es muy francés: quizás no perfectos, pero siempre con la calidad suficiente para salir airosos de situaciones difíciles.
Alemania debería mantenerse cautelosa, aunque todavía no temblando.
La pregunta que surgió tras esa actuación no fue solo quién podría detener a Francia, sino también qué pensó Alemania al ver a este posible rival en el mismo cuadro eliminatorio.
En teoría, Alemania no es un equipo que se deje intimidar fácilmente. La tradición, el carácter y la experiencia en grandes torneos siempre han sido parte de su esencia. Pero el fútbol no vive de glorias pasadas, sino del presente.
Y ahora, Francia está enviando una señal muy contundente.
Estar en el mismo grupo que Francia significa que Alemania podría tener que afrontar un camino extremadamente difícil si quiere llegar lejos. Ese grupo también incluye a Países Bajos, Marruecos, España, Estados Unidos y posiblemente Portugal. No será un camino fácil hacia la final. Será una escalada titánica, donde cada ronda podría ser un partido decisivo.
Pero en esa lista, Francia sigue inspirando el mayor temor. No solo por sus nombres. No solo por Mbappé. Sino porque el equipo de Deschamps tiene una estructura sólida, una velocidad lo suficientemente alta y una plantilla lo suficientemente profunda como para vencer a cualquier rival. Pueden jugar con pragmatismo cuando es necesario, explotar cuando tienen espacio y definir los partidos de muchas maneras diferentes.
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El equipo alemán aún no ha demostrado tener las características de un aspirante al campeonato. |
Si Alemania se enfrenta a Francia, no solo tendrá que lidiar con un ataque vertiginoso, sino también con el posicionamiento de Olise, los cambios de banda de Dembélé, las penetraciones de Mbappé y la audacia de Doué y Barcola. Un solo momento de descuido podría poner en peligro su defensa.
Claro que decir que Alemania está "temblando" podría ser una exageración. Ningún equipo importante llega a la fase eliminatoria con miedo. Pero si es cierto que Alemania debería estar alerta, ser cautelosa y estar mejor preparada tras presenciar la aplastante victoria de Francia sobre Noruega, entonces está totalmente justificado.
Porque Francia ya no es un equipo que gana únicamente por su reputación. Gana gracias a su buen momento de forma, a su sistema y a jugadores que saben brillar en el momento justo. Y lo más peligroso para los demás es la sensación de que Francia aún no ha desplegado todo su potencial.
Un equipo que marca goles desde múltiples frentes, cuenta con un portero capaz de realizar grandes atajadas, un mediocampo con suficientes suplentes y un entrenador que sabe hacer ajustes en el momento justo, siempre es un rival muy difícil en la fase eliminatoria. Para Francia, decir "difícil" quizás se quede corto. Están dando la impresión de ser una máquina que empieza a alcanzar su máximo rendimiento.
Si Alemania tiene que enfrentarse a Francia, no será solo un choque europeo. Será también una prueba de carácter para comprobar si Alemania tiene la suficiente fortaleza como para resistir ante el equipo más fuerte del torneo.
Fuente: https://znews.vn/tuyen-duc-co-lanh-gay-vi-phap-post1663579.html



























































