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La cultura es la base del desarrollo.

La decisión unánime del Politburó de elegir el 24 de noviembre como Día de la Cultura de Vietnam no es simplemente un acto simbólico; es un claro mensaje político sobre las personas cultas y la profundidad de los valores socioculturales.

Báo Tuổi TrẻBáo Tuổi Trẻ16/01/2026

văn hóa - Ảnh 1.

Pasajeros hacen fila para abordar la Línea 1 del Metro en Ciudad Ho Chi Minh - Foto: Q.D.

El 24 de noviembre podría convertirse en un "día para volver a nuestras raíces". Cada sector, cada localidad, cada persona debería preguntarse: ¿Hemos vivido culturalmente? ¿Estamos contribuyendo a enriquecer o a empobrecer el entorno cultural compartido?

En esta nueva era de desarrollo, la cultura ya no es un elemento "auxiliar", sino que debe volver al lugar que le corresponde: fundamento, motor y regulador del desarrollo sostenible del país.

El 24 de noviembre no es una noticia de un solo día.

Durante muchos años hemos hablado mucho sobre crecimiento económico , reforma institucional, atracción de inversiones y transformación digital.

Pero durante ese mismo período, la sociedad se enfrentó continuamente a crisis sutiles como la degradación moral, la violencia escolar, el pragmatismo en los estilos de vida, la pérdida de confianza y la erosión de los valores familiares y comunitarios.

Cuando las personas están inmersas en la lucha por la supervivencia y la competencia, la cultura, precisamente aquello que ayuda a las personas a "ser verdaderamente humanas", suele quedar relegada a un segundo plano.

La Resolución 80 del Politburó restableció las prioridades. La perspectiva de que "el desarrollo cultural y humano es el fundamento, un importante recurso endógeno y una gran fuerza motriz" muestra un cambio estratégico: el desarrollo no puede medirse únicamente por el PIB, sino que debe medirse por la calidad de los recursos humanos y la profundidad de la vida sociocultural.

Por lo tanto, dedicar un día a la cultura no debe entenderse simplemente como añadir otro día festivo. Si solo implica descanso, turismo o compras, el Día de la Cultura Vietnamita se convertirá fácilmente en una mera formalidad. Más importante aún, debe generar un momento de reflexión para la sociedad en su conjunto.

Cada individuo, familia y comunidad tiene la oportunidad de volver a los valores fundamentales: leer libros, ver obras de teatro, escuchar música, visitar museos, explorar lugares históricos, reunirse con la familia y reflexionar sobre una forma de vida civilizada y compasiva, y practicarla.

El Día de la Cultura Vietnamita también sirve como recordatorio de que la cultura no es algo descabellado, que no se encuentra solo en festivales o grandes escenarios, sino que está presente en la forma en que interactuamos entre nosotros todos los días: desde el tráfico, la escuela, el lugar de trabajo, las redes sociales hasta los mercados y los restaurantes.

La cultura consiste en respetar la ley, cumplir las promesas, hacer cola, disculparse, mostrar gratitud y no dañar a los demás para obtener beneficio personal.

La cultura impregna la vida cotidiana.

La resolución también demuestra un enfoque práctico al vincular el desarrollo cultural con recursos específicos. Destinar al menos el 2 % del presupuesto estatal anual total a la cultura constituye un firme compromiso, ya que sin inversión no puede haber desarrollo.

Junto con ello, existen objetivos claros: digitalizar el 100% del patrimonio cultural catalogado, garantizar que el 100% de los estudiantes tengan acceso regular a actividades artísticas y que las industrias culturales contribuyan de forma cada vez más significativa al PIB.

Cabe destacar que el Politburó hizo especial hincapié en la industria cultural y el poder blando nacional. En un mundo donde la competencia se basa en la imagen, la identidad y la creatividad, la cultura no solo es un activo espiritual, sino también un recurso económico.

Cine, música, artes escénicas, diseño, moda, turismo cultural... si se invierte en la dirección correcta, pueden convertirse sin duda en "embajadores sutiles" que lleven la imagen de Vietnam al mundo.

Sin embargo, la cultura no puede desarrollarse únicamente mediante órdenes administrativas o presupuestos. El factor decisivo sigue siendo la gente: desde artistas, artesanos e intelectuales hasta el ciudadano común.

Por lo tanto, es fundamental priorizar las políticas que garanticen un trato justo a artistas y artesanos, así como la formación y la captación de talento cultural. Una sociedad que no valora a los creadores difícilmente puede esperar grandes obras o valores perdurables.

El desarrollo cultural no es cuestión de un día, un año o una resolución. Es un proceso a largo plazo que requiere paciencia, constancia y consenso social.

Elegir el Día de la Cultura Vietnamita es un hito importante, pero su verdadero valor solo podrá confirmarse cuando la cultura impregne cada decisión política y cada aspecto de la vida cotidiana.

Cuando la cultura eche raíces de verdad, el desarrollo no solo será más rápido, sino también más humano y sostenible, y el pueblo vietnamita estará en el centro, el objetivo último de todas las estrategias para el futuro.

NGUYEN VIET QUOC

Fuente: https://tuoitre.vn/van-hoa-lam-goc-cho-phat-trien-20260116232943934.htm


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