Tam Coc, una tierra de pintorescas montañas y aguas cristalinas, conserva las huellas históricas de la humanidad y es cuna de la agricultura ancestral. Gracias a su labor creativa, sus habitantes han tejido un impresionante y resplandeciente arrozal. Así, año tras año, durante la Semana del Turismo de Ninh Binh, este paisaje poético y romántico cautiva a innumerables turistas de todas partes.
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