Estos logros no sólo afirman la posición del fútbol vietnamita en el ámbito regional, sino que también brindan una gran motivación y confianza al entrenador Kim Sang-sik y a su equipo para apuntar a las competiciones continentales en 2026.

El coraje crea gloria.
A principios de enero, la selección nacional vietnamita demostró una compostura excepcional para derrotar a la selección nacional tailandesa por 3-2 (el marcador global después de los dos partidos fue 5-3) en el Estadio Rajamangala para ganar la Copa ASEAN 2024.
A finales de 2025, la selección sub-22 de Vietnam repitió el logro de sus predecesores. También en el Estadio Rajamangala, Dinh Bac y sus compañeros demostraron una resiliencia inquebrantable al remontar para ganar 3-2 a la sub-2 de Tailandia y alzarse con la medalla de oro de los Juegos del Sudeste Asiático 33.
Entre estos dos logros se encuentra el título del Campeonato Sub-23 del Sudeste Asiático 2025, obtenido en julio. El equipo del entrenador Kim Sang-sik demostró su temple de campeón al derrotar al anfitrión Indonesia por 1-0 en la final, ganando el torneo por tercera vez consecutiva. En los tres torneos, los jugadores del entrenador Kim Sang-sik lograron victorias contundentes fuera de casa, bajo una enorme presión de las gradas locales. Estas victorias no solo fueron impresionantes en cuanto a puntuación, sino que también reafirmaron la clase, el carácter y el inquebrantable afán de gloria de los jugadores vietnamitas.
Tres campeonatos, tres finales a domicilio, tres veces superando una enorme presión: todo esto hizo de 2025 un año memorable. Bajo la dirección del entrenador Kim Sang-sik, las selecciones nacionales de fútbol vietnamitas ya no solo son conocidas por su espíritu de lucha, sino también por su madurez táctica y fortaleza mental. Saben controlar el juego, adaptarse a las circunstancias y, sobre todo, no temen afrontar las desventajas.
El triplete de 2025 no es, por tanto, casualidad. Es el resultado de un proceso bien estructurado, desde la formación de los jóvenes hasta un enfoque táctico unificado en todos los niveles.
Más importante aún, demuestra que el deseo de ganar se ha convertido en el ADN del fútbol vietnamita, un deseo tan fuerte que ayuda a los jugadores a mantenerse firmes ante la adversidad y brillar incluso en el campo rival. De cara al 2025, la afición tiene todo el derecho a sentirse orgullosa y confiada. El fútbol vietnamita no solo gana, sino que gana como verdaderos campeones: con valentía, resiliencia y sin rendirse jamás.
Preparación para la arena continental
Con el campeonato de la Copa ASEAN 2024, el título del Campeonato Sub-23 del Sudeste Asiático 2025 y ahora la medalla de oro en los Juegos SEA 33, el entrenador Kim Sang-sik ha tenido un año increíblemente exitoso en 2025 con las selecciones nacionales de fútbol de Vietnam. El entrenador Kim Sang-sik también ha hecho historia en el fútbol vietnamita y del Sudeste Asiático al ser el primer entrenador en ganar tres torneos con tres selecciones nacionales diferentes en un solo año.
Tres grandes títulos en tres niveles diferentes no sólo reflejan el talento como entrenador del estratega surcoreano, sino que también demuestran la estabilidad y consistencia en su filosofía de trabajo en equipo y su capacidad para inspirar fuertemente a sus jugadores.
Estos logros serán una gran motivación para que el técnico de 49 años continúe liderando a las selecciones nacionales de fútbol de Vietnam hacia las competiciones continentales en 2026 con la creencia en nuevos éxitos.
A principios de enero de 2026, el entrenador Kim Sang-sik y sus jugadores se enfrentarán a un reto formidable en el Campeonato Sub-23 de la AFC 2026, un torneo que reúne a las mejores selecciones juveniles del continente. A juzgar por su rendimiento hasta la fecha, la selección sub-23 de Vietnam tiene motivos de sobra para confiar, no solo en ganar experiencia, sino también en aspirar a metas aún mayores.
A continuación, la selección nacional vietnamita también se enfrentará a un partido crucial contra Malasia en la ronda final de clasificación de la Copa Asiática 2027 en marzo. Este partido se considera de vida o muerte, ya que determinará directamente sus posibilidades de participar en el torneo más importante del continente. La experiencia adquirida en sus trascendentales victorias en 2025 será invaluable y ayudará al equipo del entrenador Kim Sang-sik a tener más confianza para afrontar este reto.
Además, defender su título de la Copa ASEAN en 2026 presenta un desafío significativo. Mantener su posición actual es difícil, pero defender el campeonato lo es aún más. Sin embargo, con una plantilla renovada, una fuerte cohesión entre líneas, una clara impronta táctica y, sobre todo, el talento del entrenador Kim Sang-sik, la selección vietnamita confía plenamente en lograr este objetivo.
2025 fue un año fructífero, pero no es el final. Para el entrenador Kim Sang-sik y sus jugadores, los títulos ganados son la motivación para seguir conquistando nuevas metas. Muchos desafíos nos esperan, pero la fe de la afición es más fuerte que nunca, ya que el fútbol vietnamita ahora cuenta con un entrenador con el coraje, la ambición y la visión para liderarlo hacia el futuro.
Fuente: https://baovanhoa.vn/the-thao/vung-niem-tin-them-dong-luc-phan-dau-191145.html







Kommentar (0)