Tras 35 partidos (hasta el encuentro entre Uruguay y Cabo Verde), lo que representa aproximadamente un tercio de los partidos del Mundial de 2026, se han registrado un total de 8 autogoles. De estos, el primero lo marcó Damián Bobadilla, de Paraguay, a los 7 minutos de la derrota contra Estados Unidos. En total, Estados Unidos, coanfitrión del Mundial, se ha beneficiado en dos ocasiones de autogoles de jugadores rivales.
Repasando la historia del mayor evento futbolístico del planeta, se han registrado 61 autogoles hasta la fecha. El primero de ellos lo marcó Manuel Rosas de México en la derrota por 0-3 ante Chile en la primera Copa del Mundo de 1930.
Hasta la fecha, el Mundial de Rusia 2018 ostenta el récord de goles en propia puerta con 12. México ha marcado la mayor cantidad de goles en propia puerta con 4. Por el contrario, Francia ha sido el equipo con más suerte con 6 goles en propia puerta.
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| El momento inolvidable de Damián Bobadilla al convertirse en el primer jugador en marcar un gol en propia puerta en la Copa Mundial de 2026. Foto: AP |
Además, ha habido Mundiales sin goles en propia puerta. El más reciente fue en Italia en 1990.
Hay dos factores que podrían llevar a que el Mundial de 2026 establezca un nuevo récord de goles en propia puerta. En primer lugar, será el Mundial con más partidos de la historia, con 104 encuentros. Más partidos implican una mayor probabilidad de goles en propia puerta.
En segundo lugar, el fútbol moderno funciona de manera muy diferente al del pasado. El ritmo es mucho más rápido. Las tácticas son mucho más precisas. En particular, los atacantes suelen intentar acercar el balón a la línea de fondo y luego centrarlo a gran velocidad al área de 5,5 metros. Esto obliga a los defensores a correr hacia la portería para interceptarlo. Al recibir un balón a alta velocidad, de espaldas a su propia portería, los defensores no necesitan cometer un error grave. Un ligero toque, un cambio repentino de dirección o simplemente que el balón les golpee en cualquier parte del cuerpo es suficiente para enviarlo a la red.
Por supuesto, no todos los ocho autogoles de este Mundial siguieron el mismo patrón. Aymen Hussein, de Irak, desvió el balón con su cuerpo hacia la red en la derrota de su selección ante Noruega. Mohamed Manai, de Qatar, marcó otro autogol inexplicable contra Canadá... Pero la mayoría de los autogoles siguieron una fórmula conocida: centros rápidos o pases hacia atrás al área de 5,5 metros. Esto ya no es una coincidencia, sino que se ha convertido en parte del estilo de ataque del fútbol moderno: generar presión para forzar a los defensores rivales a marcar autogoles.
Fuente: https://www.qdnd.vn/the-thao/worldcup-2026/world-cup-2026-se-lap-ky-luc-dot-luoi-nha-1045565

































































