Según Aboluowang , numerosos estudios y recomendaciones de organizaciones sanitarias indican que ciertos grupos de personas necesitan limitar especialmente su consumo de carne roja para evitar problemas de salud.

Personas con sistemas digestivos sensibles o enfermedades intestinales

La carne de res tiene una estructura firme y fibrosa, especialmente en cortes con más tendones o cortes más viejos, por lo que requiere un sistema digestivo que funcione correctamente para su correcta digestión. Las personas con estómagos sensibles son propensas a la hinchazón, la indigestión, el estreñimiento o la diarrea después de consumir grandes cantidades de carne roja. Algunos estudios nutricionales muestran que más del 30 % de las personas con problemas digestivos experimentan molestias intestinales al consumir grandes cantidades de carne roja con regularidad.

Personas con colesterol alto o enfermedad cardiovascular

Aunque la carne de res suele considerarse más saludable que la de cerdo, muchos cortes, como la falda o los rollos de res, contienen cantidades relativamente altas de grasas saturadas. Según datos de la Asociación Americana del Corazón, las personas que consumen más de 500 g de carne roja por semana tienden a tener niveles más altos de colesterol LDL y un mayor riesgo de sufrir eventos cardiovasculares. Los expertos recomiendan priorizar los cortes magros de carne y limitar los platos a la parrilla o fritos para reducir el consumo de grasas poco saludables.