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La selección nacional de Curazao tiene posibilidades de clasificarse para la Copa del Mundo de 2026. |
Desde una isla con poco más de 150.000 habitantes hasta 90 minutos decisivos contra Jamaica, la trayectoria de Curazao no solo es una sorpresa entre los clasificados para la Copa del Mundo, sino una hermosa historia de fe, identidad y la fuerza de un equipo pequeño pero orgulloso.
Un momento histórico
Curazao afronta su partido contra Jamaica a las 8 de la mañana del 19 de noviembre bajo la mayor presión de su historia futbolística, pero también con la mayor oportunidad que jamás haya tenido. Una isla más pequeña que la Isla de Man, con una población similar a la de Cambridge, está a punto de lograr algo que incluso los más optimistas habrían encontrado difícil de imaginar hace unos años: clasificarse para la Copa del Mundo.
Para Curazao, el fútbol nunca ha sido cuestión de tamaño o recursos. Se trata de sueños. Y fueron esos sueños los que los impulsaron del puesto 150 al 82 en el ranking FIFA en una década. Al observar estos avances, se comprende por qué, con cada ronda de clasificación para la Copa Mundial, más naciones pequeñas depositan su fe en su propio camino.
Pero lo que realmente distingue a Curazao es que no llega a la ronda final como equipo desfavorecido. Lideraron su grupo, un punto por delante de Jamaica, ganaron siete de sus nueve partidos de clasificación e incluso vencieron a Jamaica por 2-0 en el partido de ida en octubre.
Esto ya no es un simple cuento de hadas; es el resultado de un plan serio, de una generación de jugadores formados en los Países Bajos y de un entrenador experimentado que depositó su fe en ellos: Dick Advocaat.
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Curazao lidera actualmente la ronda de clasificación. |
La llegada de Advocaat fue un catalizador crucial. A sus 78 años, el estratega holandés podría haberse retirado, pero en cambio, se embarcó en este nuevo desafío con el espíritu de alguien que nunca se había retirado de la cancha. Aportó estructura, disciplina y confianza. Las entrevistas con los jugadores de Curazao lo demostraron claramente: jugaban para él, por la sensación de ser guiados y tener la confianza de un gran entrenador que no los consideraba un equipo de segunda categoría.
La inesperada ausencia de Advocaat en el partido decisivo por motivos familiares solo aumentó la intensidad emocional del encuentro. "El entrenador no tiene de qué preocuparse, daremos lo mejor de nosotros", declaró el portero Eloy Room. Una frase breve, pero que lo resume todo: Curazao ha madurado hasta el punto de no depender ya por completo de su figura emblemática. Eso demuestra la verdadera cohesión del equipo.
Una "familia"
Este equipo no solo está formado por jugadores con raíces en Curazao, sino también por jugadores nacidos en los Países Bajos. Es, además, la historia de los hermanos Leandro y Juninho Bacuna, que juegan en la selección nacional. Es la trayectoria de figuras que alguna vez brillaron en el fútbol inglés: Tahith Chong, Sontje Hansen. Es la elección de jugadores que comprendieron que las posibilidades de llegar a la selección neerlandesa eran escasas, pero la oportunidad de hacer historia con Curazao era invaluable.
Todo esto ha creado un "equipo diverso", un equipo que juega con una conexión con sus raíces, sus familias y el deseo de escribir algo sin precedentes.
Y ahora deben superar a Jamaica, un rival herido tras su derrota por 0-2 ante Curazao, pero que está recibiendo un importante impulso anímico tras el devastador huracán Melissa.
Este partido es más que una ronda de clasificación. Son 90 minutos cargados de presión, orgullo y aspiraciones de dos naciones, una grande y otra pequeña, pero ambas anhelando participar en la Copa Mundial de 2026.
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Los jugadores de Curazao están decididos a derrotar a Jamaica. |
Jamaica cuenta con la ventaja de jugar en casa, la presencia del entrenador Steve McClaren, exseleccionador de Inglaterra, y el apoyo de una nación que busca respaldo moral. Pero Curazao tiene la ventaja más importante: solo necesita un empate.
Antes de un partido como este, el miedo suele apoderarse de uno. Con un equipo pequeño, la presión a menudo lleva al colapso. Pero la trayectoria que han recorrido demuestra que Curazao no está aquí por casualidad. Están bien organizados. Tienen calidad. Cuentan con una generación de jugadores seguros de sí mismos. Y tienen una gran motivación para seguir haciendo historia.
Con o sin entrenador, y tanto si el partido se juega en Kingston como en cualquier otro lugar, este seguirá siendo el encuentro más importante en la historia del fútbol de Curazao.
Si lo consiguen, el mundo será testigo de algo excepcional: una pequeña isla del Caribe pisando el escenario más importante del planeta. Una nueva pieza en una Copa del Mundo ampliada. Una historia verdaderamente inspiradora.
Y como dijo el centrocampista Juninho Bacuna: "Si nos clasificamos para el Mundial, sería lo más importante que le haya pasado a Curazao en la historia".
Solo les quedan 90 minutos para hacerlo realidad.
Fuente: https://znews.vn/90-phut-quyet-decide-world-cup-of-curacao-post1603754.html










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