
Grupos de alto riesgo de enfermar durante periodos prolongados de calor.
El calor prolongado no solo provoca fatiga, sino que también aumenta el riesgo de padecer diversas enfermedades peligrosas, como accidentes cerebrovasculares, golpes de calor, diarrea y enfermedades respiratorias.
Según el Dr. Nguyen Huy Hoang, de la Sociedad Vietnamita de Terapia de Oxígeno Subacuático e Hiperbárico, el calor prolongado aumenta significativamente cinco grupos principales de enfermedades en la comunidad: enfermedades cardiovasculares y accidentes cerebrovasculares; enfermedades digestivas e intoxicación alimentaria; enfermedades respiratorias; enfermedades infecciosas de verano como el dengue y la enfermedad de manos, pies y boca; y enfermedades de la piel como la miliaria, la dermatitis y las infecciones por hongos debido a la sudoración excesiva y la piel constantemente húmeda.
El Dr. Hoang explicó que varios grupos corren mayor riesgo durante el clima cálido. En primer lugar, las personas mayores. Con la edad, su capacidad para regular la temperatura corporal disminuye y su sensación de sed se reduce. A menudo se deshidratan sin darse cuenta, lo que puede provocar complicaciones peligrosas.
El segundo grupo está formado por personas con afecciones preexistentes como enfermedades cardiovasculares, diabetes, insuficiencia renal y enfermedades pulmonares crónicas. Sus cuerpos ya tienen reservas reducidas, lo que dificulta su adaptación a las altas temperaturas. Al exponerse al calor, el riesgo de insuficiencia cardíaca, accidente cerebrovascular o insuficiencia renal aguda aumenta significativamente.
Los niños pequeños también constituyen un grupo vulnerable. Su sistema de termorregulación aún no está completamente desarrollado. Además, carecen de la capacidad de ingerir suficiente agua. Por lo tanto, son muy propensos a la deshidratación o la fiebre causadas por el calor.
Los trabajadores al aire libre constituyen un grupo de alto riesgo debido a la doble exposición al calor ambiental y al calor generado por la actividad física. Además, las personas obesas, quienes consumen grandes cantidades de alcohol o quienes toman diuréticos o medicamentos cardiovasculares tienen mayor probabilidad de sufrir complicaciones.
Refuerza tu sistema inmunológico durante la temporada de calor.
Para proteger su salud durante la temporada de calor, el doctor Hoang aconseja a todos que presten atención a los siguientes principios.
En primer lugar, la hidratación proactiva es fundamental. Beba agua con regularidad a lo largo del día, no espere a tener sed. Este es el factor más importante para el correcto funcionamiento del organismo. Por lo tanto, los adultos deben beber entre 1,5 y 2,5 litros de agua al día, según su condición física y nivel de actividad. Las personas que trabajan al aire libre o hacen mucho ejercicio necesitan más agua para compensar la que pierden con el sudor.
"No se debe beber mucha agua en poco tiempo, ya que puede provocar un desequilibrio electrolítico. En su lugar, se recomienda beber a sorbos pequeños, distribuidos uniformemente a lo largo del día. Beber agua sentado también facilita su absorción. Se prefiere el agua tibia o a temperatura ambiente. Se debe limitar el consumo de agua helada, ya que puede irritar fácilmente el sistema digestivo y respiratorio. Asimismo, se debe limitar el consumo de refrescos, bebidas carbonatadas, café y bebidas alcohólicas, ya que aumentan la deshidratación", afirmó el Dr. Hoang.
Es necesario recordarles a los niños que beban agua con frecuencia, ya que rara vez lo hacen por iniciativa propia. Las personas mayores también deben tenerlo en cuenta, pues su sensación de sed suele disminuir. En casos de deshidratación por diarrea, fiebre o actividad física intensa, se puede utilizar una solución de rehidratación oral (SRO), pero debe prepararse en la proporción correcta; no la modifique arbitrariamente.
En segundo lugar, adáptese a la temperatura. Limite las salidas al exterior durante las horas de mayor intensidad solar. Al usar el aire acondicionado, ajuste una temperatura razonable y evite cambios bruscos de temperatura entre ambientes.
En tercer lugar, practica un baño seguro. Evita bañarte inmediatamente después de haber estado al sol o mientras tu cuerpo aún esté sudando profusamente. Descansa y sécate bien antes de bañarte.
En cuarto lugar, utilice los medicamentos de forma segura. No administre líquidos por vía intravenosa ni tome medicamentos sin la supervisión de un médico.
Por último, es fundamental proteger a los grupos de alto riesgo, como los niños, los ancianos y las personas con enfermedades preexistentes. Es necesario un seguimiento exhaustivo para detectar cualquier síntoma inusual y permitir una intervención oportuna.
Siguiendo estas sencillas recomendaciones, el riesgo de enfermar durante el clima cálido se reducirá significativamente.
Reforzar el sistema inmunitario durante el calor es fundamental. Por ello, el Dr. Hoang aconseja a todos que mantengan una nutrición adecuada, complementando su dieta con vitaminas y minerales provenientes de frutas y verduras de hoja verde, especialmente las vitaminas C y E, que ayudan a combatir la oxidación y protegen las células de los efectos de las altas temperaturas.
El Dr. Hoang señala que el sueño desempeña un papel fundamental. Se recomienda dormir entre 6 y 8 horas diarias. Durante el sueño, el cuerpo se recupera y produce factores inmunitarios. La falta de sueño reduce significativamente la inmunidad.
Además, se recomienda realizar actividad física suave, como caminar o hacer ejercicio temprano por la mañana o al final de la tarde. El ejercicio ayuda a mejorar la circulación y aumenta la adaptabilidad del cuerpo. Mantener una buena higiene personal, lavarse las manos con frecuencia y mantener limpio el entorno son factores importantes para prevenir enfermedades.
Fuente: https://nhandan.vn/ai-de-guc-nga-trong-dot-nang-nong-keo-dai-post964426.html







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