Actualmente, la provincia cuenta con cuatro centros de asistencia social que cuidan y apoyan a muchos niños huérfanos, abandonados o desfavorecidos. Allí, los niños no solo reciben condiciones adecuadas para vivir y aprender, sino que también crecen en un ambiente afectuoso bajo un techo compartido y cálido.
Actualmente, la provincia cuenta con cuatro centros de asistencia social que atienden a casi 180 personas vulnerables, entre ellas 89 niños huérfanos o sin hogar. Reconociendo que la atención a los niños desfavorecidos es una prioridad absoluta, se ha hecho hincapié de forma constante en la gestión estatal de estos centros.

El Sr. Phan Lac Hoai Thanh, Subdirector del Departamento de Salud, declaró: «El Departamento se ha coordinado con los sectores pertinentes para inspeccionar y guiar periódicamente a los centros de asistencia social, con el fin de que lleven a cabo eficazmente la labor de cuidado y desarrollo de los niños y los beneficiarios de la protección social. Además de los recursos presupuestarios, el Departamento también colabora activamente con organizaciones, particulares, empresas y filántropos para movilizar recursos sociales, contribuyendo así a una mejor atención a la vida material y espiritual de los niños y los grupos vulnerables».
Gracias a esta estrecha supervisión, el 100% de los niños en edad escolar y con buena salud que residen en estos centros asisten a clase. Se les proporcionan todos los libros y útiles escolares necesarios y su educación se supervisa de cerca. Además, los centros innovan sus métodos de atención mediante clases de habilidades para la vida, ética y autoprotección. Los niños también participan en actividades culturales, artísticas y deportivas, así como en actividades grupales regulares. Estas actividades les ayudan a integrarse con confianza en la comunidad.
Además, la atención médica y la nutrición adecuada para los niños son prioridades fundamentales en estos centros. En concreto, colaboran regularmente con las autoridades sanitarias para organizar revisiones médicas periódicas y supervisar el estado nutricional y el desarrollo físico de los niños. Como resultado, el 100 % de los niños en estos centros cuentan con historiales médicos completos y reciben al menos una revisión médica anual; los recién nacidos, los niños con discapacidad o los que están enfermos reciben atención individualizada y una nutrición adecuada.
Vu Hong Son (12 años), quien reside actualmente en el Centro Provincial Integral de Bienestar Social, compartió con emoción: "Soy huérfano, perdí a mis padres. Llegué aquí en cuarto grado. Al principio, extrañaba mucho mi hogar, pero gracias al cuidado dedicado del personal, me he adaptado a mi nueva vida. Aquí puedo comer bien, ir a la escuela y jugar con mis amigos. Este lugar es realmente mi segundo hogar y me siento muy feliz".
Estos centros no solo son refugio y lugar de felicidad para los niños, sino también espacios donde los trabajadores sociales encuentran satisfacción. Para ellos, presenciar el crecimiento de los niños, acompañarlos y seguir su desarrollo día a día es una gran alegría. Su labor no se limita a atender sus necesidades básicas, sino que también implica compartir y amar a los niños huérfanos y abandonados como si fueran sus propios hijos y nietos.
El Sr. Nguyen Trung Chat, director del Centro de Esperanza Lang Son y del Centro de Esperanza Loc Binh, declaró: «Actualmente, el centro cuida y apoya a 56 niños huérfanos y niños en circunstancias particularmente difíciles, de entre 7 y 19 años. Muchos niños eran tímidos y retraídos al llegar, pero tras vivir en un ambiente afectuoso durante un tiempo, gradualmente ganaron confianza, se comportaron mejor y progresaron significativamente en sus estudios. Para nosotros, la mayor alegría es poder acompañar y presenciar los cambios y el crecimiento de estos niños cada día. Cada sonrisa, cada paso adelante de los niños es una motivación para mantenernos comprometidos con esta labor y seguir compartiendo con ellos y amándolos como si fueran nuestros propios hijos».
Gracias al esfuerzo del personal, los centros de asistencia social también han recibido atención y apoyo de numerosas organizaciones, particulares y filántropos a lo largo de los años. Se han mantenido regularmente muchos programas que incluyen visitas, entrega de regalos, becas, ayuda con material escolar y la organización de actividades recreativas y sociales para niños.
Los centros de asistencia social no solo brindan cuidado y atención a niños con necesidades especiales, sino que también son un punto de encuentro para personas solidarias de la comunidad. Bajo este techo compartido, la felicidad surge del cuidado y la generosidad que muchas personas brindan a los menos afortunados.
En los próximos meses, con la atención de todos los niveles y sectores y el esfuerzo conjunto de la comunidad, los centros de asistencia social de la provincia seguirán mejorando la calidad de la atención y el cuidado de los niños y otros grupos socialmente vulnerables. Esto contribuirá a brindarles un entorno seguro y acogedor, que les permita estudiar, formarse y desarrollarse plenamente en su camino hacia la edad adulta.
Fuente: https://baolangson.vn/hanh-phuc-duoi-mai-nha-chung-5082381.html






Kommentar (0)