
Imagen ilustrativa
La mayoría de las enfermedades se pueden prevenir si los padres prestan atención incluso a los detalles más pequeños de su vida diaria.
1. Los casos de dolor de garganta y fiebre viral están en aumento.
Los niños suelen presentar fiebre, dolor de garganta y pérdida de apetito. La causa principal sigue siendo una infección viral, pero el clima cálido crea condiciones favorables para que la enfermedad aparezca con mayor frecuencia.
Cuando hace demasiado calor, muchas familias mantienen a sus hijos en habitaciones con aire acondicionado a bajas temperaturas, dándoles agua helada o comida fría para refrescarlos rápidamente.
Los cambios bruscos de temperatura entre el exterior y el interior de una habitación fría resecan la mucosa de la garganta, reduciendo la resistencia local y facilitando la entrada de virus. Además, si un ventilador sopla directamente sobre la cara de un niño mientras suda, puede irritar fácilmente las vías respiratorias.
2. La diarrea aguda aumenta
Últimamente se han registrado muchos casos de intoxicación alimentaria. No solo aumentan las enfermedades respiratorias, sino también la diarrea aguda durante la temporada de calor. Las altas temperaturas hacen que los alimentos se echen a perder rápidamente si no se almacenan adecuadamente. Los niños que consumen alimentos contaminados o beben agua sucia son muy propensos a la diarrea.
En los niños pequeños, la deshidratación causada por la diarrea, combinada con la sudoración excesiva, puede provocar que la enfermedad empeore rápidamente.
3. La enfermedad de manos, pies y boca aún no ha terminado.
Se trata de una infección por enterovirus, que se transmite por contacto y a través del tracto digestivo. En verano, los niños suelen jugar juntos, y si no se lavan bien las manos, el virus puede propagarse fácilmente.
Para ayudar a los niños a evitar enfermarse, los padres solo necesitan prestar atención a algunos detalles sencillos. Mantengan la temperatura ambiente entre 26 y 27 °C, evitando grandes fluctuaciones. Cuando los niños regresen del sol, séquenles el sudor, déjenlos descansar y luego báñenlos.
En cuanto a la alimentación, asegúrese de que los alimentos estén bien cocidos y el agua hervida. Limite el consumo de sobras y evite el uso excesivo de hielo y bebidas frías. También es importante recordarles a los niños que beban agua con regularidad durante el día y se laven bien las manos con jabón. Si los niños presentan algún síntoma inusual, deben ser llevados al médico lo antes posible.
3 cosas que hacer cada día para proteger a los niños
1. Bebe suficiente agua: divídela en varias porciones pequeñas a lo largo del día, no esperes a tener sed.
2. Aliméntate y bebe de forma saludable: consume alimentos cocinados, bebe agua hervida y limita el consumo de alimentos y bebidas frías.
3. Lávate las manos con frecuencia: antes de comer, después de ir al baño y después de jugar.
Fuente: https://tuoitre.vn/ba-benh-rinh-rap-tre-nho-mua-nang-20260414082437301.htm






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