
Sin embargo, estas estructuras milenarias están sufriendo graves daños debido a la salinización, un proceso de corrosión fisicoquímica silencioso que destruye la estructura del material desde el interior.
Lecciones prácticas del incidente de la Torre Khuong My.
Este artículo es la culminación de la dedicación y la experiencia práctica de quienes participan directamente en la restauración de templos y torres antiguas. Desde 1980, hemos tenido la oportunidad de conocer y trabajar junto al arquitecto polaco Kazimierz Kwiatkowski en proyectos de restauración en el complejo del templo de My Son (provincia de Quang Nam), así como en muchos otros complejos de templos en todo Vietnam Central. Años de participación directa en las obras nos han brindado una profunda comprensión de los desafíos, los errores del pasado y la necesidad de una metodología de conservación científica .
El complejo de torres de Khuong My (provincia de Quang Nam) constituye un caso ejemplar. Apenas unos meses después de finalizar el proyecto de restauración, los ladrillos recién restaurados mostraron rápidamente graves daños: la superficie se cubrió de musgo, se desmoronó y se descascaró considerablemente. Actualmente, la torre Nam Khuong My, también en proceso de restauración, presenta además signos de contaminación por sal.
La causa principal no reside en la calidad de los nuevos materiales, sino en un fallo en el proceso de diagnóstico. La antigua mampostería había acumulado enormes cantidades de sal durante siglos, pero no se había desalinizado antes de la intervención. Al combinarse con la humedad del agua subterránea y de lluvia, los nuevos ladrillos porosos actuaron como una mecha, absorbiendo la solución salina del material original. A medida que el agua se evaporaba, los cristales de sal se cristalizaban, generando una presión física inmensa que destrozó la nueva estructura de ladrillo desde el interior.
La contaminación por sal ha sido un problema crónico que afecta a las estructuras de ladrillo cercanas a la costa en el centro-sur de Vietnam. Incluso grupos de torres más alejadas del mar, como E7, HA y G en el sitio Patrimonio de la Humanidad de My Son, han sufrido daños por la sal. La costosa lección aprendida de los esfuerzos de conservación en las torres de Khuong My confirma que la desalinización es un paso crucial e indispensable antes de cualquier trabajo de restauración.
La "paradoja" material de los antiguos ladrillos Cham
Para encontrar una solución adecuada, es necesario comprender las características únicas de los antiguos ladrillos Cham. Elaborados con arcilla local y aditivos orgánicos como estiércol de vaca, cáscara de arroz, paja o carbón vegetal en polvo, los ladrillos Cham se cuecen a temperaturas moderadas que oscilan entre los 800 °C y menos de 1000 °C. Este proceso da como resultado un producto con una porosidad muy alta, que varía entre el 18 % y el 25 %.
Históricamente, esta estructura microporosa permitía que el muro «respirara», facilitando la rápida evaporación de la humedad y limitando la acumulación de sales. Sin embargo, en la actualidad, esta misma ventaja se ha convertido en una desventaja fatal. La alta porosidad transforma el ladrillo en una «esponja» gigante, que absorbe y retiene fácilmente la humedad y la sal del agua subterránea y la brisa marina. La incompatibilidad entre los ladrillos modernos restaurados (a menudo demasiado densos) y los antiguos (porosos) interrumpe el movimiento natural de la humedad, lo que provoca un rápido deterioro en la unión entre la mampostería antigua y la nueva.
Hoja de ruta para la intervención sostenible y la conservación
La degradación del sitio es resultado de la confluencia de propiedades materiales, un clima riguroso y diversas fuentes de sal. El centro de Vietnam, con su alta humedad y sus marcadas estaciones secas y lluviosas, ha creado las condiciones ideales para el ciclo continuo de disolución y recristalización de la sal.
Por lo tanto, la estrategia para preservar las torres Cham debe cambiar hacia un modelo de "diagnóstico primero, intervención después" con una hoja de ruta integrada que comprenda tres fases:
- Estudio y diagnóstico obligatorios: Esto constituye la base para la elaboración de un historial clínico completo del monumento. El proceso incluye el análisis de las características del material, la elaboración de un mapa de la distribución de la sal y la humedad a diferentes profundidades, y la determinación precisa del origen de la humedad: aguas subterráneas o la atmósfera.
- Tecnología de desalinización integrada: La combinación simultánea de diversos métodos es necesaria para optimizar la eficacia. En primer lugar, se aplica una compresión de polvo para eliminar de forma segura la mayor parte de la sal de la capa superficial; a continuación, se aplica una corriente continua para extraer los iones de sal del interior de la mampostería, combinada con sistemas de amortiguación de pH para garantizar la absoluta seguridad de los materiales originales.
Conservación preventiva a largo plazo: La desalinización es solo un tratamiento sintomático. Para garantizar la sostenibilidad, deben implementarse medidas de control de la humedad, como sistemas de drenaje subterráneo y un drenaje superficial mejorado. Al mismo tiempo, se debe investigar la aplicación de impermeabilizantes transpirables de nueva generación o materiales tradicionales como el aceite de resina para proteger la superficie y, a la vez, mantener la transpirabilidad de los ladrillos Cham.
Preservar el patrimonio de las torres Cham no es solo un reto técnico, sino también un compromiso a largo plazo. Es fundamental pasar de una mentalidad de "reparar cuando se daña" a un modelo de "gestión y cuidado proactivos", que incluya la limpieza periódica de los muros de ladrillo. Combinar décadas de conocimiento práctico con la ciencia moderna es la única manera de que estas obras maestras perduren para las generaciones futuras.
Fuente: https://baodanang.vn/bao-ton-thap-cham-truc-thach-thuc-muoi-hoa-3339594.html






