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Yamal por sí solo no puede salvar al Barcelona en la Liga de Campeones. |
El Barcelona está muy cerca de ganar su segundo título consecutivo de La Liga. Su ventaja de nueve puntos sobre el Real Madrid es suficiente para controlar la lucha por el título. Pero cuando la atención se centra en Europa, la historia es completamente diferente.
Dominando el mercado nacional, pero perdiendo fuelle en Europa.
Con Hansi Flick al mando, el Barcelona cambió. Jugaban más rápido, más directo y con más energía. Era un equipo más joven, muy diferente de las actuaciones mediocres que habían mostrado en París, Roma o Múnich en el pasado. Pero, a pesar de todo, los resultados seguían siendo los mismos.
El Barcelona aún no ha ganado en la Liga de Campeones.
Las cifras bajo la dirección de Flick son impresionantes. Más de 300 goles en menos de dos temporadas. Un triplete nacional la temporada pasada y un rendimiento excepcional esta temporada. El Barcelona no carece de fuerza en La Liga.
Tienen 79 puntos y aspiran a alcanzar los 100. La regularidad es evidente. Aunque Flick advirtió sobre los egos en el vestuario al principio de la temporada, el equipo superó rápidamente ese obstáculo y mantuvo su ritmo.
Pero la Liga de Campeones es otra historia.
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El Barça es un gran equipo a nivel nacional, pero en la Liga de Campeones la historia es diferente. |
El Barcelona perdió partidos importantes. PSG, Chelsea, Atlético, sus rivales directos, los eliminaron. La rara excepción fue su actuación contra el Newcastle, pero fue insuficiente para consolidar su imagen como aspirante al título.
El problema no radica en un bajón temporal de rendimiento, sino que refleja una limitación.
El Barcelona puede dominar en los partidos de La Liga, donde está acostumbrado a controlar la posesión y dictar el ritmo del juego. Pero en Europa, donde el ritmo es más rápido y los errores se castigan con mayor rapidez, carece de la serenidad necesaria para controlar el partido.
La derrota en el Metropolitano, al igual que la sufrida en Milán la temporada pasada, es una herida profunda. No porque el Barcelona jugara mal, sino porque no estuvo a la altura para ganar.
El año crucial de Flick y Yamal
La próxima temporada será el tercer año de Hansi Flick en el Barcelona. Y ese podría ser el momento decisivo.
El técnico alemán sigue contando con la confianza del club. Le han ofrecido una extensión de contrato hasta 2028. Pero Flick no es de los que se comprometen a largo plazo. Siempre deja su futuro abierto, dependiendo de su familia y sus circunstancias personales.
Eso hace que la temporada 2026/27 sea particularmente significativa.
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El Barça necesita reforzar su plantilla de cara a la próxima temporada. |











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