Para la Sra. Bui Thi Xu, la alegría del Año Nuevo reside en ver a su nieta retomar el ritmo de los estudios. Como su nieta careció del cariño materno desde pequeña, la cuidó con esmero, comprándole ropa nueva y útiles escolares antes del Año Nuevo. Desde el quinto día del Tet (Año Nuevo Lunar), mantuvo las comidas familiares regulares, le recordaba a su nieta que preparara sus lecciones y tareas, y ordenaba su espacio de estudio. Cada mañana, la despertaba a tiempo y la disuadía de quedarse despierta hasta tarde viendo la televisión. La Sra. Xu relató: “Mi nieta está en séptimo grado. Para ayudarla a retomar el ritmo después del Tet, me preocupé por ella, pero le recordé con cariño, sin imponerle nada, de modo que se motivó y se entusiasmó con los estudios desde los primeros días de la primavera”.
Según muchos padres, en comparación con años anteriores, muchas familias optan por acortar el ambiente festivo del Tet, limitar las fiestas y mantener las comidas familiares habituales. Este enfoque no solo ayuda a los niños a retomar sus rutinas antes, sino que también les proporciona una actitud relajada y preparada para el regreso a la escuela.
Cao Thảo My, estudiante de noveno grado en la escuela secundaria Lê Quí Đôn en el barrio de Vị Thanh, comentó: “Mi objetivo es estudiar bien para poder aprobar el examen de ingreso a la clase de literatura especializada este año. Por eso, mantengo una rutina de estudio regular incluso durante el Tet”. Desde el cuarto día del Tet, My dedicó tiempo a resolver problemas, repasar las partes difíciles e identificar las materias en las que tenía dificultades para mejorar. Su madre la animó a dividir las tareas en partes más pequeñas y a repasar el material con anticipación. Gracias a esto, estudiar le resultó mucho más fácil.
Para los alumnos de 12.º y 9.º grado, el periodo posterior al Tet (Año Nuevo Lunar) se considera un momento crucial para acelerar sus estudios. Sin embargo, muchos creen que retomar el ritmo de estudio antes de tiempo no implica necesariamente sobrecargarse de tareas. La clave está en restablecer la disciplina, la concentración y el espíritu de autoaprendizaje. La Sra. Kim Thi Sau Rieng, de la aldea 3 de la comuna de Vinh Thuan Dong, comentó: «Además de recordarles que estudien, les aconsejo a mis hijos que hagan ejercicio ligero, practiquen deportes con sus vecinos, duerman lo suficiente y eviten trasnochar. Cuando su salud y ánimo estén garantizados, estudiar después del Tet será más efectivo, evitando la mentalidad de simplemente cumplir con el trámite».
Además de acompañar a sus hijos, los padres desempeñan un papel crucial en la estabilización de la vida familiar tras el Tet (Año Nuevo Lunar). Desde la reorganización de la casa y las comidas hasta el trabajo, muchos padres retoman sus rutinas con antelación para crear equilibrio y dar buen ejemplo a sus hijos. La Sra. Le Thi Kim Oanh, oficinista del barrio de Vi Thanh, comentó que, tras el Tet, suele organizar su trabajo y fijar objetivos específicos para cada semana. Al trabajar siguiendo un plan, se siente relajada, menos estresada y le resulta más fácil mantener el orden en su familia.
Tras las ajetreadas fiestas del Año Nuevo Lunar, lo más sensato y práctico para cada familia es retomar sus rutinas habituales. Desde la paciencia de los padres y la iniciativa de los hijos hasta el sentido de responsabilidad de los adultos en su trabajo y vida familiar, todo contribuye a un comienzo tranquilo y eficaz. A medida que la vida se estabiliza, los propósitos de Año Nuevo dejan de ser una fuente de presión para convertirse en una motivación para que cada familia se esfuerce por alcanzar el éxito en sus estudios, trabajo y vida familiar.
Texto y fotos: CAO OANH
Fuente: https://baocantho.com.vn/bat-nhip-sau-tet-a199177.html









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