Vietnam.vn - Nền tảng quảng bá Việt Nam

El nuevo sistema y una cultura de servicio al pueblo.

VHO - En la conferencia nacional que resumió un año de funcionamiento del modelo general del sistema político y del modelo de gobierno de tres niveles, el Secretario General y Presidente To Lam hizo hincapié en la necesidad de cambiar el enfoque de la reestructuración organizativa a la mejora de la calidad de funcionamiento, la capacidad de servicio y la capacidad de generar desarrollo del nuevo aparato.

Báo Văn HóaBáo Văn Hóa03/07/2026

Detrás del mensaje de reforma organizativa subyace una exigencia más profunda: construir una cultura de gobernanza moderna, honesta y responsable, con los ciudadanos y las empresas como la medida definitiva de la eficacia de la reforma.

El nuevo sistema y cultura de servicio al pueblo - foto 1
El secretario general y presidente To Lam pronuncia un discurso directivo en la Conferencia. Foto: TR.HUAN

Reformar el aparato administrativo significa, ante todo, reformar la cultura de gestión.

Toda reforma nacional importante, al ser analizada en profundidad, no se limita a un cambio de estructura organizativa, modelo o nombre. Implica también un cambio de mentalidad, de métodos operativos y de la cultura de ejercicio del poder público. Por lo tanto, la conferencia nacional que resume un año de funcionamiento del modelo general del sistema político y del modelo de gobierno de tres niveles no solo ofrece la oportunidad de revisar un año de reestructuración del aparato, sino que también constituye un momento crucial para determinar los nuevos requisitos de la gobernanza nacional en la nueva fase de desarrollo.

El mensaje clave del discurso del Secretario General y Presidente To Lam fue que, tras un año, hemos superado la fase inicial de reestructuración organizativa; la siguiente tarea consiste en centrarnos en mejorar la calidad operativa, la capacidad de servicio y la capacidad generadora de desarrollo del nuevo aparato. Esta es una directriz fundamental. Porque la racionalización del aparato, si se limita a reducir el número de departamentos y niveles, y a reorganizar agencias y unidades, es solo el comienzo. El objetivo principal de la reforma es lograr que dicho aparato sirva mejor a la ciudadanía, gestione el trabajo con mayor eficiencia y genere un desarrollo más sólido.

Desde una perspectiva cultural, esto representa un cambio de una «cultura de gestión» a una «cultura de servicio». Durante mucho tiempo, muchos lugares han estado acostumbrados a que las operaciones administrativas dependieran en gran medida de procedimientos, estructuras jerárquicas, solicitudes de aprobación y la espera de instrucciones y directivas. El nuevo modelo exige un cambio fundamental en estos hábitos. Los funcionarios no solo deben seguir los procedimientos correctamente, sino también cumplir con sus responsabilidades. Las agencias públicas no solo deben completar las tareas asignadas, sino también facilitar la vida de los ciudadanos y las empresas. Un gobierno moderno no solo debe medirse por la cantidad de documentos emitidos, sino también por el nivel de satisfacción pública.

Cabe destacar que el discurso no eludió las dificultades y limitaciones. Las estructuras institucionales a veces son inconsistentes; la descentralización y la delegación de poder no siempre han estado a la par con los recursos disponibles; la capacidad de implementación a nivel local no ha seguido el ritmo de las nuevas exigencias; la infraestructura digital, los datos y el software aún están fragmentados; los activos públicos, tras la reestructuración, todavía se procesan lentamente; y los métodos de liderazgo, inspección y supervisión entre los niveles provincial y local aún presentan muchos desafíos. Analizar directamente estas limitaciones no disminuye la importancia de la reforma, sino que demuestra un espíritu serio, abierto y sustantivo en el proceso de reforma. Una cifra del discurso resulta particularmente reveladora: según las evaluaciones, solo el 53 % de los funcionarios provinciales y el 30 % de los funcionarios comunales cumplen con los requisitos del puesto. Esta cifra nos recuerda que la reforma del aparato administrativo no puede consistir simplemente en una reorganización, sino que debe estar estrechamente vinculada a la formación de un equipo sólido de funcionarios. El nuevo aparato solo puede funcionar eficazmente cuando cuenta con personal nuevo con mejores capacidades, métodos, responsabilidad y espíritu de servicio.

En el nuevo modelo, el nivel comunal adquiere una importancia crucial. Tras la eliminación del nivel distrital, la comuna no solo se convierte en el nivel administrativo más cercano a la ciudadanía, sino también en la primera línea de la administración pública. Es allí donde se reciben, procesan y atienden con prontitud las necesidades de los ciudadanos y las empresas; donde se detectan con antelación los problemas relacionados con el bienestar social, el orden público, la tierra, la construcción, el medio ambiente, los servicios públicos y los riesgos emergentes.

Por lo tanto, cuando la capacidad de implementación a nivel comunal se considera un indicador del éxito del nuevo modelo, representa un cambio significativo en la concepción de la gobernanza. El éxito de las reformas no puede juzgarse únicamente mediante informes agregados de los niveles superiores. El éxito debe observarse en acciones muy específicas a nivel local: ¿Se agilizan los trámites ciudadanos? ¿Reciben los grupos vulnerables un apoyo más oportuno? ¿Reducen los desplazamientos y las esperas los negocios? ¿Cuentan los funcionarios comunales y de distrito con la capacidad, las herramientas y los datos suficientes para desempeñar su labor? ¿Se detectan y abordan con prontitud los nuevos problemas que surgen?

Aquí, la cultura de servicio ya no es solo un eslogan. Debe demostrarse a través del tiempo de tramitación de las solicitudes, la actitud de los funcionarios, la rendición de cuentas de las autoridades públicas y la capacidad de responder a las necesidades legítimas de los ciudadanos. Cuando un ciudadano visita un centro de atención integral, no solo interactúa con un funcionario específico, sino que experimenta la calidad de todo el sistema administrativo. Cuando una empresa encuentra obstáculos procedimentales, no solo evalúa un proceso, sino también el entorno de desarrollo local.

También te puede interesar
Debemos analizar la estructura de las importaciones en lugar de fijarnos únicamente en la cifra del déficit comercial.
Debemos analizar la estructura de las importaciones en lugar de fijarnos únicamente en la cifra del déficit comercial.Según la Sra. Nguyen Thu Oanh, Jefa del Departamento de Estadísticas de Servicios y Precios de la Oficina General de Estadística (Ministerio de Finanzas), el déficit comercial durante este período aún no es motivo de preocupación, ya que se debe principalmente a la importación de maquinaria, equipos y materias primas para la producción.
Fortalecer la cooperación entre Da Nang y Tailandia.
Fortalecer la cooperación entre Da Nang y Tailandia.DNO - En la tarde del 3 de julio, la Sra. Nguyen Thi Anh Thi, Vicepresidenta del Comité Popular de la Ciudad de Da Nang, recibió al Embajador Extraordinario y Plenipotenciario de Tailandia en Vietnam, Urawadee Sriphiromya.
Vietnam es un mercado cinematográfico muy prometedor.
Vietnam es un mercado cinematográfico muy prometedor.En vísperas del 4º Festival de Cine Asiático de Da Nang (DANAFF), que tendrá lugar del 28 de junio al 4 de julio, conversamos con la Sra. Kim Seon Ah, miembro del jurado de la categoría de Competición de Cine Asiático, sobre sus observaciones acerca del cine vietnamita y la relación entre las industrias cinematográficas de Vietnam y Corea.

Por lo tanto, esta reforma organizativa del aparato gubernamental tiene una importancia que trasciende las técnicas administrativas. Aborda una cuestión fundamental: ¿Cuál es el propósito de reorganizar el poder público? La respuesta debe ser: servir mejor al pueblo, desarrollar el país de forma más rápida y sostenible, liberar recursos sociales y fortalecer la confianza de la ciudadanía en el Partido, el Estado y el sistema político.

La nueva organización debe crear nuevas capacidades y una nueva calidad de servicio.

En sus palabras de clausura, el secretario general y presidente To Lam hizo hincapié en un mensaje muy general: «La nueva organización debe crear nuevas capacidades, el nuevo mecanismo de descentralización y delegación debe ir de la mano de nuevas responsabilidades, los nuevos datos deben generar nuevos métodos de gobernanza, y el nuevo aparato debe brindar una mayor calidad de servicio a las personas y a las empresas». Este puede considerarse el espíritu central de la próxima fase.

La frase «La nueva organización debe crear nuevas capacidades» significa principalmente que el nuevo sistema no puede operar con las antiguas formas de pensar. Si la organización ha cambiado, pero los métodos siguen siendo antiguos, los datos siguen dispersos, las responsabilidades siguen sin estar claras, los subordinados siguen teniendo que buscar demasiada asesoría y los ciudadanos siguen teniendo que declarar repetidamente información que el Estado ya posee, entonces la reforma no se ha completado. El nuevo sistema debe crear la capacidad para un procesamiento más rápido, una mejor coordinación, una toma de decisiones más práctica y una rendición de cuentas más clara. Uno de los puntos más importantes es que la descentralización y la delegación de poder deben ser sustantivas. El discurso afirmó claramente que se debe superar la situación de delegar tareas a los subordinados sin proporcionar las condiciones necesarias; la descentralización no consiste en trasladar la carga a niveles inferiores, sino en transferir autoridad, recursos, datos, herramientas de implementación y responsabilidad de manera clara, transparente y controlada. Este es un requisito muy correcto y preciso.

En realidad, si a las comunas se les asignan más tareas pero carecen de personal especializado, financiación, datos, software, orientación y mecanismos para proteger a quienes se atreven a actuar, la descentralización puede convertirse fácilmente en una carga. Por el contrario, si a las comunas se les otorga la autoridad adecuada, cuentan con recursos suficientes, datos compartidos y mecanismos claros de inspección y supervisión, se convertirán verdaderamente en el nuevo núcleo de la gobernanza local.

Otro punto clave fueron los datos. El discurso hizo hincapié en la necesidad de considerar los datos como un activo, un recurso y la base de la gobernanza moderna. Esta mentalidad es fundamental en el contexto de la transformación digital nacional. La transformación digital dentro del aparato estatal no puede entenderse simplemente como trasladar procedimientos a internet o utilizar software adicional. La transformación digital debe implicar el rediseño de los métodos operativos, desde los datos originales y los archivos de trabajo hasta los procesos interconectados, los paneles de control en tiempo real y los mecanismos de rendición de cuentas.

Si los datos territoriales no están estandarizados, los datos demográficos no se utilizan eficazmente, los datos especializados no están interconectados y los funcionarios locales tienen que trabajar con múltiples programas informáticos diferentes, la transformación digital no ayudará a reducir la carga de trabajo, sino que incluso podría generar más presión. Por el contrario, cuando los datos son precisos, completos, limpios y actualizados, cuando los sistemas están interconectados y cuando la información ya está disponible en las agencias gubernamentales sin que los ciudadanos tengan que volver a declararla, la transformación digital se convierte realmente en una herramienta al servicio de la ciudadanía. Los datos también son una expresión de una cultura de transparencia. Un sistema de gobernanza basado en datos limitará la subjetividad, la arbitrariedad y la ambigüedad en la implementación. Cuando el progreso del trabajo se monitorea mediante datos, cuando se cuantifica la tasa de procesamiento oportuno de documentos, el nivel de satisfacción ciudadana y la tasa de trabajo a nivel comunal que requiere aprobación de niveles superiores, la reforma deja de ser una percepción general para convertirse en un resultado verificable.

Esto también requiere una cultura de rendición de cuentas muy clara. El discurso describió el principio: cada tarea debe tener una agencia líder, un único punto de contacto con responsabilidad principal, una fuente de datos compartida y un proceso de coordinación interconectado. Este principio, aparentemente simple, es fundamental para resolver muchos obstáculos. Porque en la implementación, la dificultad a menudo no radica en la falta de dirección, sino en que la tarea se comparte, pero la responsabilidad no está clara; hay muchas agencias, pero el punto de contacto no está claramente definido; el proceso es largo, pero es difícil identificar a la persona responsable.

Es fundamental considerar la cultura de la responsabilidad en relación con la cultura de la innovación. Los funcionarios que se atreven a pensar, actuar y asumir la responsabilidad por el bien común deben ser protegidos cuando actúan dentro de sus atribuciones, siguiendo los procedimientos adecuados, con transparencia y franqueza, basándose en su experiencia profesional y sin intereses personales. Al mismo tiempo, se deben tomar medidas enérgicas contra quienes explotan la innovación para infringir la ley, obtener beneficios ilícitos o eludir responsabilidades. Este es el equilibrio necesario entre fomentar la creatividad y controlar el poder, entre abrir el camino a nuevas ideas y mantener una disciplina estricta en el servicio público.

Un tema estrechamente relacionado con el ámbito cultural es la gestión de los bienes, oficinas y archivos públicos tras una reorganización. El discurso hizo hincapié en que los bienes utilizables deben aprovecharse eficazmente; los que ya no sean adecuados deben ser reasignados, transferidos o eliminados de forma transparente y conforme a la normativa; y debe priorizarse la atención a la educación, la sanidad, la cultura, el deporte, el bienestar social y las necesidades prácticas de la comunidad. Esta es una sugerencia muy valiosa.

Fortalecer la amistad entre Vietnam y Estados Unidos.
Fortalecer la amistad entre Vietnam y Estados Unidos.El 3 de julio, en el marco del programa Pacific Partnership - Friends of the Pacific 2026, la delegación del Ejército de los Estados Unidos en el Pacífico, encabezada por el teniente general Joel Vowell, subcomandante del Ejército de los Estados Unidos en el Pacífico, realizó una visita de cortesía al Comando Militar Provincial de Quang Tri.
La delegación del Ejército de Estados Unidos en el Pacífico visita el Comando Militar Provincial de Quang Tri.
La delegación del Ejército de Estados Unidos en el Pacífico visita el Comando Militar Provincial de Quang Tri.En 2026, por primera vez, el programa Pacific Partnership-Friends of the Pacific se organizará conjuntamente en Quang Tri, creando un marco de cooperación a gran escala con 25 actividades.
El Ministerio de Asuntos Exteriores recibió una copia de las Cartas Credenciales del Embajador de Estados Unidos en Vietnam.
El Ministerio de Asuntos Exteriores recibió una copia de las Cartas Credenciales del Embajador de Estados Unidos en Vietnam.En la tarde del 2 de julio, en la sede del Ministerio de Asuntos Exteriores, el Sr. Le Cong Dung, Director del Departamento de Protocolo de Estado e Interpretación Extranjera, recibió una copia de las Cartas Credenciales de la Sra. Jennifer Wicks, Embajadora de los Estados Unidos de América en Vietnam.

Tras la reorganización, muchas oficinas, propiedades e instituciones antiguas, si se gestionan adecuadamente, podrían transformarse en espacios culturales comunitarios, bibliotecas, centros comunitarios, instalaciones deportivas, centros de apoyo ciudadano, instituciones educativas y centros de salud. Desde una perspectiva de desarrollo, los bienes públicos sobrantes no son meros "restos" tras la reorganización, sino que pueden convertirse en nuevos recursos para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. Por el contrario, si se dejan abandonados, se deterioran o se gestionan con lentitud o falta de transparencia, supondrán un desperdicio no solo de recursos materiales, sino también de la confianza social.

Tras un año de funcionamiento del nuevo modelo, lo más importante es evitar la autocomplacencia y la complacencia, pero también mantenernos firmes ante las dificultades. Reformar el aparato administrativo es una tarea enorme y compleja que involucra a personas, instituciones, autoridad, recursos, hábitos, intereses y responsabilidades. No podemos apresurarnos, pero tampoco podemos dudar. Cada deficiencia detectada en la práctica debe considerarse una señal para la mejora continua. Desde una perspectiva cultural, esta reforma exige la construcción de una administración con una ética de servicio público más elevada, una rendición de cuentas más clara, una mayor capacidad de servicio y un espíritu de innovación más sólido. El nuevo aparato debe generar una nueva confianza. Esta confianza no surge de promesas, sino de las experiencias cotidianas de la ciudadanía; no de eslóganes, sino de resultados concretos; no de informes impresionantes, sino de cambios reales en la calidad del servicio.

Ese es también el significado más profundo del mensaje de esta conferencia: reformar la estructura organizativa no solo consiste en simplificar el sistema político, sino en fortalecer el país; no solo en facilitar la gestión, sino en servir mejor a la ciudadanía; no solo en cambiar el modelo, sino en crear una cultura de gobernanza nueva, moderna, honesta, constructiva y centrada en las personas.

Fuente: https://baovanhoa.vn/chinh-polit/bo-may-moi-va-van-hoa-phuc-vu-nhan-dan-242630.html

Tendencias por etiqueta

Tendencias por categoría

Más leídos

Google Trends

Mismo autor

Herencia

Cifra

Empresas

Actualidad

Sistema político

Local

Producto

Happy Vietnam
Lección especial

Lección especial

pez

pez

amanecer

amanecer