
Un desayuno ideal puede combinar perfectamente ambos. Foto: IA
Durante años, los expertos en nutrición han debatido sobre cuál es el componente más importante del desayuno. Algunos sostienen que las proteínas ayudan a controlar mejor el hambre, mientras que otros destacan el papel de la fibra en el control del peso y la salud intestinal.
Una nueva investigación publicada en el British Journal of Nutrition sugiere que la respuesta puede no estar en elegir uno u otro, sino más bien en comprender los beneficios únicos de cada grupo de nutrientes.
Los investigadores hicieron un seguimiento a 19 adultos con sobrepeso u obesidad durante dos ciclos de alimentación de 28 días. En ambas dietas, los participantes consumieron el 45% de sus calorías diarias en el desayuno, el 35% en el almuerzo y el 20% en la cena.
La diferencia radica en la composición nutricional. Una dieta prioriza las proteínas, mientras que la otra se centra en aumentar la ingesta de fibra.
Un desayuno rico en fibra ayuda a perder peso.
Los resultados mostraron que ambas dietas tuvieron un efecto positivo sobre el peso.
Quienes siguieron una dieta rica en fibra perdieron un promedio de casi 4,9 kg en 28 días, mientras que el grupo con una dieta rica en proteínas perdió alrededor de 3,9 kg.
Además de la pérdida de peso, ambos grupos reportaron mejoras en la presión arterial y en varios niveles de lípidos en sangre.
Sin embargo, el beneficio más notable de una dieta rica en fibra reside en el sistema digestivo. Los investigadores han descubierto un aumento significativo de bacterias beneficiosas en el intestino, en particular cepas productoras de butirato como Faecalibacterium y Roseburia.
El butirato es un ácido graso de cadena corta que se produce cuando las bacterias intestinales fermentan la fibra. Se cree que este compuesto desempeña un papel importante en la protección de la mucosa intestinal, la reducción de la inflamación y el mantenimiento de la salud metabólica.
Según los expertos, esta es una de las razones por las que la fibra se considera cada vez más un nutriente importante para la salud a largo plazo.
Las proteínas ayudan a controlar mejor el hambre.
Por otro lado, quienes consumen un desayuno rico en proteínas tienen más probabilidades de controlar su apetito de manera efectiva.
Las proteínas ralentizan la digestión y estimulan al cuerpo a producir hormonas que generan sensación de saciedad. Esto ayuda a limitar los antojos y el consumo excesivo de calorías durante el resto del día.
Esto puede suponer una ventaja significativa para quienes suelen sentir hambre entre comidas o tienen dificultades para controlar el tamaño de las porciones.
Según los investigadores, este hallazgo sugiere que destinar más energía a las primeras horas del día puede ser una estrategia útil para perder peso y mejorar la salud metabólica.
Sin embargo, lo más importante es que los comensales no necesariamente tienen que elegir entre proteínas o fibra.
Un desayuno ideal puede combinar ambos a la perfección. Por ejemplo, huevos con verduras y aguacate, yogur griego con frutos rojos y semillas de chía, pudín de semillas de chía rico en proteínas o un batido hecho con yogur, verduras y fruta.
Los expertos sugieren que combinar proteínas de alta calidad con alimentos ricos en fibra puede ayudar a mantener la sensación de saciedad durante más tiempo, estabilizar el azúcar en sangre, favorecer la microbiota intestinal y mejorar la salud metabólica, todo a la vez.
En otras palabras, en lugar de debatir si elegir proteínas o fibra para el desayuno, la solución óptima podría ser incluir ambas en tu menú diario.
Fuente: https://tuoitre.vn/bua-sang-nen-an-thit-hay-trai-cay-20260606091007127.htm








