- Parte central del ala de pollo: 600 g
- Maicena o harina de maíz: 30 g
- Ajo picado: 15 g, cebolla finamente picada: 30 g
- Pimientos rojos y verdes (o chiles): 30 g
- Sal y pimienta tostadas (mezcla de sal y pimienta): 3 g, jengibre en rodajas: 5 rodajas
- Vino blanco o vino de cocina: 1 cucharada, salsa de soja: 1 cucharada
- 1 huevo, 1 cucharada de aceite de cocina (el aceite de maíz es aún mejor)
- Azúcar, sal, cebolletas, semillas de sésamo tostadas, cebollas tiernas: en las cantidades adecuadas.
Haciendo:
Lava bien las alitas de pollo con agua salada diluida y déjalas escurrir. Con un cuchillo, haz uno o dos cortes superficiales en cada alita para que el condimento penetre mejor durante el marinado.
Coloca las alitas de pollo en un bol grande, añade el jengibre en rodajas, la cebolleta picada, el vino de arroz, la sal y una pizca de azúcar. Mezcla bien con las manos. A continuación, añade la salsa de soja y continúa mezclando. Tapa y deja marinar durante 30 minutos.
Después de 30 minutos, retira el jengibre y la cebolla del recipiente. Agrega los huevos y el ajo picado, y mezcla bien para realzar el aroma. A continuación, espolvorea la maicena y mezcla para cubrir las alitas de pollo de manera uniforme. Finalmente, añade un poco de aceite de maíz para evitar que el pollo se seque y se pegue al freírlo.
* Calienta el aceite, añade las alitas de pollo y fríelas hasta que estén ligeramente doradas. Retíralas y escúrrelas sobre papel absorbente.
* Aumenta el fuego a aproximadamente 170 grados. Agrega el pollo y fríe durante unos 30 segundos para que la corteza exterior quede más crujiente, luego retíralo y escúrrelo.
En una sartén limpia, añade un poco de aceite y sofríe la cebolla y el pimiento picados hasta que desprendan aroma. Agrega las alitas de pollo y espolvorea uniformemente con la mezcla de sal y pimienta preparada (o una mezcla de sal, pimienta y glutamato monosódico en proporción 1:1:0.5). Revuelve bien hasta que las alitas de pollo estén aromáticas y cubiertas con un condimento sabroso y apetitoso.
Apaga el fuego, espolvorea con semillas de sésamo tostadas y cebolleta picada. Sírvelo en un plato, disfrútalo caliente con arroz blanco o como aperitivo; de cualquier manera, está delicioso.
Combinaciones sugeridas y consejos útiles:
- Comerlo con arroz blanco caliente es la mejor opción: el rico sabor a sal y pimienta y la textura crujiente de la piel del pollo te harán querer seguir comiendo arroz.
Se puede preparar en grandes cantidades, guardar en el refrigerador y freír ligeramente antes de comer; muy práctico para comidas rápidas.
Es un aperitivo estupendo para reuniones familiares o encuentros con amigos. ¡A todo el mundo le encanta!
Las alitas de pollo asadas con sal no son solo un plato, sino también un recuerdo de una época de dificultades, pero también de calidez. Hoy, con mejores condiciones de vida, las alitas de pollo ya no son un lujo. Pero precisamente por eso, deberíamos valorarlas aún más y reinventarlas de formas nuevas y deliciosas, conservando siempre ese sabor familiar.
Las alitas de pollo asadas con sal son sencillas, fáciles de preparar e increíblemente adictivas. Si buscas un plato que sea a la vez familiar y original, sabroso y que combine bien con arroz, prueba esta receta. ¡Buen provecho!
Según giadinh.suckhoedoisong.vn
Fuente: https://baokhanhhoa.vn/doi-song/am-thuc/202507/canh-ga-rang-muoi-f700198/






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