Al pasar de una vida cotidiana normal a un entorno estrictamente disciplinado, muchos soldados nuevos se sienten inicialmente desconcertados.

Sin embargo, gracias al atento cuidado y orientación de los oficiales, los soldados se adaptaron rápidamente a las rutinas y la disciplina habituales.

Sesión de entrenamiento de formación y ejercicios.

Nuevos reclutas en una sesión de entrenamiento.

Desde el principio, la unidad organizó la difusión de las normas y reglamentos internos, proporcionando instrucciones detalladas sobre las rutinas diarias y semanales, así como algunos movimientos de ejercicios y normas sobre conducta militar.

Además, se organizan periódicamente actividades colectivas, intercambios y puesta en común de experiencias entre oficiales y soldados, lo que contribuye a fomentar la cohesión y a construir un espíritu de solidaridad dentro de la unidad.

Los oficiales visitan y animan a los nuevos reclutas.
El nuevo recluta dobló meticulosamente su ropa de cama.
Ajuste el tendedero para cumplir con la normativa.

Al principio, hubo cierta incomodidad, pero tras unos días de entrenamiento, los nuevos reclutas se volvieron poco a poco competentes, creando un espacio limpio y ordenado; sus movimientos eran rápidos y eficientes, cada manta estaba cuidadosamente doblada y los zapatos ordenados según las normas. Los soldados se ocupaban con seriedad de actividades como la higiene personal, la limpieza del cuartel, las comidas, el pase de lista y las actividades grupales.

Mediante el entrenamiento diario, los nuevos reclutas desarrollan gradualmente hábitos de vida científica , sentido de la disciplina y espíritu de responsabilidad. Esta es una base importante que les ayuda a integrarse rápidamente en el entorno militar y a estar listos para comenzar sus cursos de formación principal en un futuro próximo.

    Fuente: https://www.qdnd.vn/quoc-phong-an-ninh/xay-dung-quan-doi/chien-si-moi-ren-nen-nep-1029119