Según su relato, después de cumplir 38 años, su esposa se volvió más activa y sentía una mayor necesidad de intimidad. Al principio, se sentía feliz porque su matrimonio seguía siendo apasionado tras muchos años. Sin embargo, la abrumadora presión laboral, las frecuentes noches en vela y la falta de sueño lo agotaron cada vez más. Así lo informó VnExpress .
Lo que más le estresaba era que, cada vez que su esposa tomaba la iniciativa, le preocupaba no ser lo suficientemente fuerte o no poder mantener el rendimiento deseado. Esta constante sensación de presión lo llevó gradualmente a evitar la intimidad, y su deseo disminuyó. Empezó a sospechar que tenía un problema urológico o bajos niveles de testosterona.
Sin embargo, tras el examen, los médicos determinaron que los niveles de hormonas sexuales del hombre, su función eréctil y su estado de salud general se encontraban dentro de los límites normales. La causa principal radicaba en el estrés psicológico prolongado y la presión por "demostrar su masculinidad".

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Según expertos en andrología, esta es una condición bastante común entre los hombres de mediana edad, pero rara vez se habla de ella. Mucha gente asume automáticamente que los hombres deben ser proactivos, fuertes y estar siempre listos en la intimidad. Esta mentalidad crea, sin querer, una presión invisible que los hace más ansiosos y propensos a la disminución de la libido.
Cuando un hombre experimenta estrés prolongado, su cuerpo aumenta la secreción de hormonas del estrés como el cortisol. Esta sustancia no solo causa insomnio y fatiga, sino que también afecta directamente la testosterona y la excitación sexual. Un cerebro constantemente ansioso también tiene dificultades para concentrarse en las sensaciones íntimas, lo que dificulta lograr o mantener una erección.
En muchos casos, los hombres no sufren de disfunción eréctil, sino que caen en un círculo vicioso psicológico: la preocupación por no poder satisfacer a su pareja genera presión durante la intimidad, lo que a su vez disminuye la libido. Esto conlleva el fracaso de la relación y, además, aumenta la autoestima del hombre. Si se prolonga, esta situación puede afectar seriamente la confianza en sí mismo y la felicidad conyugal.
Los expertos también sugieren que es bastante normal que las mujeres mayores de 35 años experimenten un aumento del deseo sexual. Esta podría ser una etapa en la que las hormonas, la psicología y la autoestima mejoran. Sin embargo, en muchas familias de Asia Oriental, este tema sigue siendo muy delicado, lo que dificulta que tanto el marido como la mujer lo aborden abiertamente.
Muchas esposas creen que la frialdad de sus maridos se debe a la pérdida del amor, mientras que los maridos soportan en silencio la presión, temiendo "ya no ser atractivos". El silencio prolongado crea fácilmente una distancia emocional entre ambos.
Según los médicos, las diferencias en la libido entre los cónyuges son muy comunes y no necesariamente implican problemas en el matrimonio. Lo importante es que ambos mantengan conversaciones abiertas para comprender los sentimientos del otro, en lugar de sufrir en silencio o culparse mutuamente.
Para mejorar esta situación, los hombres deben priorizar el descanso, dormir lo suficiente, reducir el estrés laboral y hacer ejercicio con regularidad. Actividades como caminar a paso ligero, hacer ejercicio suave en el gimnasio, practicar yoga o nadar pueden ayudar a aumentar la testosterona de forma natural, mejorar la circulación sanguínea y aliviar el estrés eficazmente.
Además, las parejas deberían dedicar más tiempo a conectar emocionalmente en lugar de centrarse únicamente en el desempeño sexual. Pequeños gestos íntimos como hablar, abrazarse, dar paseos juntos o compartir las preocupaciones de la vida pueden ser, a veces, una forma mucho más efectiva de recuperar la intimidad en su vida sexual que muchos medicamentos.
Los expertos recalcan que, al experimentar dificultades en su vida sexual, los hombres no deben concluir precipitadamente que padecen disfunción eréctil ni recurrir en secreto a estimulantes de origen desconocido. En muchos casos, la causa reside en la psicología y el estilo de vida, que pueden mejorarse por completo con los ajustes adecuados.
Si la disminución de la libido persiste junto con fatiga, insomnio, dificultad para concentrarse o disfunción eréctil frecuente, los hombres deben buscar atención médica de forma proactiva para una evaluación integral de su salud endocrina, cardiovascular y mental.
Fuente: https://giadinh.suckhoedoisong.vn/chong-cau-cuu-bac-si-vi-khong-dap-ung-duoc-vo-172260513072737408.htm








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