El sector minorista vietnamita se enfrenta a numerosas oportunidades de crecimiento en 2025, a medida que la economía continúa recuperándose y expandiéndose. Según datos de la Oficina General de Estadística, en 2024, las ventas minoristas de bienes se estimaron en 4.921,7 billones de VND, lo que representa el 77% del total de las ventas minoristas de bienes y servicios al consumidor, un aumento del 8,3% en comparación con el año anterior.
Además, el mercado de comercio electrónico de Vietnam alcanzó los 25.000 millones de dólares en 2024, un aumento del 20 % con respecto a 2023, lo que representa aproximadamente el 9 % del total de las ventas minoristas de bienes y servicios a nivel nacional. Esto no solo ayuda a las empresas a llegar a más clientes, sino que también optimiza la experiencia de compra para los consumidores.
Según el informe e-Conomy SEA 2024, se espera que el mercado vietnamita de comercio electrónico alcance un valor de 50.000 millones de dólares estadounidenses para 2025, lo que creará importantes oportunidades para que las empresas nacionales inviertan en logística, pagos electrónicos y tecnología, entre otras áreas.
Cabe destacar que la salida de muchos minoristas extranjeros en los últimos años, como Parkson (Malasia), Emart (Corea), Auchan (Francia), etc., demuestra que estos "gigantes" han mostrado signos de debilidad en la lucha por la cuota de mercado minorista en Vietnam. Con una población de más de 100 millones de habitantes, la clase media de mayor crecimiento en el sudeste asiático y una de las economías con mejor desempeño del mundo , Vietnam sigue considerándose un país con un gran potencial para el sector minorista.
Sin embargo, este también es un mercado altamente competitivo. Un análisis minucioso de casos individuales revela un denominador común entre los minoristas que fracasaron y abandonaron el mercado vietnamita: sus estrategias comerciales no se adaptaban a los hábitos de compra ni a la cultura de los consumidores vietnamitas.
Por lo tanto, para maximizar las oportunidades, las empresas minoristas nacionales necesitan ser flexibles en sus estrategias, invertir en tecnología y mejorar la experiencia del cliente para abrirse paso y mantener su posición gracias a su ventaja competitiva local y a su comprensión de los gustos y necesidades de los consumidores.
Simultáneamente, en el contexto del rápido desarrollo tecnológico, las empresas minoristas necesitan aplicar inteligencia artificial (IA), macrodatos (big data) e Internet de las Cosas (IoT) para optimizar sus operaciones. Dado que el comportamiento del consumidor está cambiando, los clientes no solo compran en tiendas físicas, sino también en plataformas de comercio electrónico; por lo tanto, las empresas deben desarrollar un modelo de venta multicanal que conecte cada punto de contacto con los clientes.
Es evidente que, en el futuro, el mercado minorista vietnamita seguirá desarrollándose rápidamente, lo que exigirá a las empresas innovar y adaptarse constantemente, combinando creatividad, flexibilidad e inversión tecnológica. Aprovechar las oportunidades y mantener una ventaja competitiva en un mercado volátil será clave para que las empresas minoristas vietnamitas alcancen resultados sobresalientes y consoliden gradualmente su posición en la región. A partir de ahí, el sector minorista podría convertirse en uno de los principales motores de la economía del país.
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