Sin embargo, muchos creen que comer de pie no es saludable. Según el sitio web de salud Healthline (EE. UU.), comer de pie tiene tanto beneficios como inconvenientes.
A las personas con reflujo se les suele recomendar que se mantengan erguidas y eviten inclinarse o encorvarse durante las comidas y durante varias horas después.
Comer de pie puede acelerar la digestión.
La postura al comer puede afectar la digestión. Quienes comen sentados o acostados digieren los alimentos más lentamente que cuando comen de pie.
Un estudio de 2017 demostró que comer alimentos ricos en proteínas sentado en posición vertical ayuda al estómago a funcionar más rápido que cuando se está acostado, lo que permite al cuerpo digerir mejor las proteínas y aumenta el suministro de aminoácidos esenciales en la sangre.
Comer de pie puede ayudar a reducir la grasa corporal.
Según un estudio de 2018, estar de pie durante seis horas quema 54 calorías más que estar sentado. Según Healthline , combinar el estar de pie con buenos hábitos alimenticios puede contribuir a la pérdida de peso con el tiempo y, además, acelera el metabolismo.
Reduce el reflujo y la acidez estomacal.
El reflujo ácido se produce cuando el contenido del estómago regresa al esófago. Este síntoma puede provocar una sensación de ardor en el centro del pecho, comúnmente conocida como acidez estomacal.
A las personas con reflujo se les suele recomendar que se mantengan erguidas y eviten inclinarse o encorvarse durante las comidas y durante varias horas después.
Puede hacer que sientas hambre más rápido.
Algunos estudios sugieren que comer de pie puede aumentar la sensación de hambre más rápidamente. Dado que comer de pie acelera la digestión, puede provocar un aumento del apetito.
Puede causar hinchazón
Si bien comer de pie puede acelerar la digestión, en algunos casos también puede provocar una digestión deficiente. Cuando los carbohidratos no se digieren correctamente, el cuerpo puede experimentar hinchazón y distensión abdominal.
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