Cuando la gente piensa en Da Lat, suele imaginarse un paraíso vacacional. La influencia del sector turístico es tan grande que eclipsa el apodo original de Lam Dong: "Capital Agrícola".

Gracias a las condiciones naturales favorables, tanto las especies vegetales autóctonas como las exóticas se cultivan con éxito en esta región montañosa.

Desde las carreteras que serpentean por la ladera, se puede contemplar el centro de la ciudad y ver las luces que iluminan los invernaderos; en silencio, día y noche, traen los dulces sabores y la pureza de la naturaleza a cada rincón del país.

La ciudad de Da Lat también es conocida como la "Ciudad de las Mil Flores". En cada rincón de la ciudad se pueden admirar flores fragantes y plantas exóticas. Cada estación del año ofrece flores únicas, cada una cautivadora a su manera.

Las flores no son solo para las cuatro estaciones; se pueden encontrar en todas partes, desde encantadores balcones hasta vastos campos floridos.

En lugar de depender de condiciones naturales favorables, el factor clave es la "armonía humana", que implica aprovechar la ciencia y la tecnología para construir explotaciones agrícolas de alta tecnología integradas con modelos de agroturismo (visitar y experimentar el proceso agrícola).

Por lo tanto, los turistas nunca se aburren al visitar Da Lat, ya que hay muchísimas cosas que ver y hacer. Hay mucho que aprender sobre agricultura y una gran variedad de sabores para disfrutar.

No es solo la altitud privilegiada de más de 1500 metros sobre el nivel del mar lo que hace que el café de Da Lat sea tan especial, ni la niebla mística lo que lo hace tan único. Cultivar y disfrutar del café en Da Lat significa mucho más que simplemente ser bendecido por la naturaleza.

Es un producto y un estilo de vida que emanan de la historia y la cultura de esta tierra. Remontándonos al pasado, los franceses trajeron a Da Lat la cultura del café y las antiguas variedades de café arábica (Bourbon, Moka, Typica), creando la marca "Arabica du Tonkin", exclusiva para la élite europea.
Revista Heritage






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