Durante este periodo, más de 12,5 millones de personas de África, el Caribe y Sudamérica fueron víctimas de la trata de personas como «mercancías móviles» por parte de regímenes coloniales e imperiales. Hasta el día de hoy, los gobiernos que sucedieron a estos regímenes coloniales niegan rotundamente su responsabilidad por este acto, que la ONU considera «el mayor crimen de lesa humanidad» en una resolución adoptada por la Asamblea General de la ONU el pasado mes de marzo.
Con base en esa resolución, la UA y la CARICOM, en su reciente conferencia en Ghana, aunaron fuerzas para exigir reparaciones por la trata de esclavos entre América y África, así como por la ocupación colonial. La UA y la CARICOM articularon específicamente esta demanda en un plan de 19 puntos, que incluye solicitudes de una disculpa formal, la reducción y cancelación de la deuda, reparaciones, el establecimiento de un fondo mundial para reparaciones y la restauración del patrimonio cultural robado por las potencias coloniales.

Banderas de las dos organizaciones: la Unión Africana (derecha) y la Comunidad del Caribe (CARICOM).
(imagen ilustrativa)
El plan es el preludio de una alianza global organizada que elevará este asunto de una perspectiva puramente diplomática y política a una de derecho internacional. Occidente, sin duda, se resistirá con vehemencia, como ya lo hizo con la resolución de la Asamblea General de la ONU. Sin embargo, el verdadero valor de esta alianza reside en exigir justicia genuina, no en exigir dinero ni en obligar a Occidente a admitir su culpabilidad. Buscan que Occidente asuma su responsabilidad, convirtiendo la antigua trata de esclavos en un tema de actualidad mundial mediante una propuesta de "Década de Reparaciones" de 2026 a 2034. A partir de ahora, a Occidente le resultará difícil seguir ignorando, rechazando y obstaculizando este plan indefinidamente.
Fuente: https://thanhnien.vn/dau-moc-lich-su-moi-185260622212057376.htm









