
Según una propuesta presentada por Tailandia , la ASEAN fortalecerá los vínculos de la cadena de suministro de semiconductores, desarrollará recursos humanos de alta calidad, compartirá infraestructura de investigación, creará una red de centros de excelencia y trabajará para establecer estándares comunes mediante la creación del Consejo de Semiconductores de la ASEAN. Dado que la industria de semiconductores se está convirtiendo en un elemento estratégico de la economía digital y la inteligencia artificial (IA), esto se considera un paso a largo plazo para mejorar la posición de la región.
De hecho, la ASEAN ha sido durante mucho tiempo un eslabón crucial en la industria mundial de semiconductores. Malasia y Singapur han sido centros de empaquetado y prueba de chips. Vietnam ha surgido con proyectos de diseño y ensamblaje. Filipinas cuenta con una gran fuerza laboral en el sector electrónico. Y Tailandia posee una industria automotriz y electrónica desarrollada, lo que genera una enorme demanda de chips. Sin embargo, las capacidades de estos países siguen fragmentadas, careciendo de mecanismos de coordinación para conformar una cadena de valor completa.
Si se implementa la Ley ASEAN CHIPS, el mayor beneficio será la conexión de las fortalezas de cada país. Esto es crucial porque, hasta la fecha, ningún país de la región ha logrado construir una cadena de valor de semiconductores completa como Estados Unidos, Taiwán (China) o Corea del Sur . Con una coordinación eficaz, la ASEAN podría conformar una cadena de suministro que abarque desde la investigación, el diseño, la fabricación de materiales, el empaquetado y las pruebas, hasta el consumo, lo que resultaría más atractivo para las corporaciones tecnológicas globales.
En el contexto geopolítico actual, muchas empresas buscan diversificar sus cadenas de suministro en lugar de depender de un solo país. El sudeste asiático se considera uno de los mejores destinos para este cambio de inversión. La propia ASEAN ya cuenta con una cadena de suministro industrial, albergando numerosas fábricas que producen componentes electrónicos, empaquetan y prueban chips para importantes corporaciones tecnológicas. Esto significa que la ASEAN no necesita construir un ecosistema completamente nuevo, sino que puede expandirse a partir de su base industrial existente. Además, con más de 680 millones de habitantes, la ASEAN no solo es un centro de fabricación, sino también un mercado de consumo en crecimiento para la electrónica y los semiconductores. La región también cuenta con una fuerza laboral joven, competitiva y cada vez más cualificada. Con un mecanismo para la formación colaborativa, el intercambio de expertos y el reconocimiento mutuo de cualificaciones entre los países miembros, la ASEAN podría potencialmente formar una fuerza laboral unificada para el sector de los semiconductores, algo de lo que incluso muchas economías desarrolladas carecen actualmente.
Sin embargo, el camino hacia la implementación de la Ley ASEAN CHIPS no está exento de dificultades. La primera radica en la enorme brecha de desarrollo entre los Estados miembros. En segundo lugar, existe la competitividad para atraer inversiones, ya que los países aún utilizan incentivos fiscales, terrenos y sus propias políticas para atraer empresas extranjeras. Además, la industria de semiconductores requiere grandes inversiones de capital, recursos humanos altamente cualificados y acceso a tecnología avanzada, factores que la ASEAN aún no puede controlar por completo. Asimismo, la región sigue dependiendo significativamente de socios externos al bloque para la fabricación de equipos, materiales, software de diseño y tecnologías clave. Finalmente, a medida que los semiconductores se convierten en un sector estratégicamente competitivo entre las principales potencias, la ASEAN deberá mantener un equilibrio en sus relaciones con Estados Unidos, China, Japón, Corea del Sur y Europa para atraer inversiones y evitar verse involucrada en una confrontación.
Aunque aún se encuentra en fase conceptual, la iniciativa de la Ley ASEAN CHIPS es significativa, ya que ofrece a la región un marco de cooperación con visión a largo plazo. Si la ASEAN logra establecer un mecanismo de coordinación eficaz, aprovechar las fortalezas complementarias de cada miembro y capitalizar el cambio en la cadena de suministro global, el bloque tiene una oportunidad real de convertirse en un nuevo polo en la cadena de valor global de los semiconductores.
Fuente: https://hanoimoi.vn/de-xuat-dao-luat-chips-asean-co-hoi-hinh-thanh-chuoi-gia-tri-ban-dan-khu-vuc-1209551.html









