La Organización Mundial de la Salud (OMS) y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de África (CDC) anunciaron el 5 de junio un plan de respuesta conjunto por valor de 518 millones de dólares para hacer frente al creciente brote de ébola en la República Democrática del Congo, que amenaza con extenderse a los países vecinos.
Según el director general de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus, el programa de acción, que se desarrollará de junio a noviembre de 2026, se centra en áreas clave como la coordinación de emergencias, la vigilancia epidemiológica, las pruebas, el control de infecciones, el tratamiento de pacientes y la mejora de la comunicación con la comunidad.
Esta medida se produce en un momento en que el brote de ébola en la República Democrática del Congo muestra signos de propagación y se están presentando serios obstáculos para controlar la enfermedad.
Según un informe del Ministerio de Salud de la República Democrática del Congo, citado por un corresponsal de la Agencia de Noticias de Vietnam (VNA) en África, un equipo encargado de enterrar a las víctimas del ébola fue atacado por un grupo de lugareños en la ciudad de Katana, provincia de Kivu del Sur, lo que los obligó a abandonar los ataúdes y huir del lugar. La zona donde ocurrió el incidente se encuentra a unos 30 km al norte de la ciudad de Bukavu y actualmente está controlada por las fuerzas rebeldes AFC/M23.
Los expertos en salud advirtieron que el incidente aumentó significativamente el riesgo de propagación de la enfermedad porque, después de que el equipo de entierro se retirara, los cuerpos fueron manipulados por los propios residentes locales, mientras que el contacto directo con quienes murieron de ébola se considera una de las vías de transmisión más peligrosas.
Según las últimas cifras del Ministerio de Salud de la República Democrática del Congo, desde el anuncio del decimoséptimo brote de ébola el 15 de mayo, el país ha registrado 363 casos y 62 fallecimientos. La enfermedad se ha detectado en 17 de las 36 zonas sanitarias de la provincia de Ituri. Además, también se han detectado casos en varias zonas de las provincias de Kivu del Norte y Kivu del Sur, lo que indica una tendencia de propagación cada vez más preocupante.
Para limitar el riesgo de propagación del brote, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) apoya el establecimiento de 30 puestos de control sanitario en las tres provincias más afectadas para monitorear la salud de la población y detectar casos sospechosos de forma temprana. Mientras tanto, la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR) ha transportado suficientes suministros a Bunia para realizar aproximadamente 300 entierros seguros, de acuerdo con las normas de prevención del ébola.
En medio de acontecimientos preocupantes, las autoridades sanitarias también han observado algunas señales positivas. En la zona de Rwampara, en la provincia de Ituri, 32 personas que habían estado en contacto con un paciente de ébola completaron un periodo de seguimiento de 21 días y se confirmó que no estaban infectadas con el virus. En la ciudad de Goma, un paciente de ébola se prepara para recibir el alta hospitalaria tras su completa recuperación.
Fuente: https://www.vietnamplus.vn/dich-ebola-who-va-cdc-chau-phi-cong-bo-ke-hoach-lon-post1114813.vnp








