Aunque el reportaje explicaba que "si se produce este escenario, Vietnam corre el riesgo de sufrir temperaturas superiores a la media, una disminución en el número de olas de frío y una escasez generalizada de lluvias, lo que aumenta el riesgo de sequía y escasez de agua", algunas opiniones sugieren que dicho pronóstico sigue siendo demasiado académico, lleno de jerga e información general que resulta difícil de comprender para la persona promedio.
En la Conferencia sobre Pronóstico y Alerta Temprana de la Situación Meteorológica e Hidrológica en 2026, organizada por el Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente el 23 de junio, representantes de la Asociación Meteorológica e Hidrológica de Vietnam afirmaron que el pronóstico actual de El Niño todavía se centra en los indicadores climáticos y la probabilidad de ocurrencia, mientras que lo que más necesitan las personas y las localidades es una evaluación del impacto en cada región, cada sector productivo y cada grupo de personas.
"A la gente no le preocupa realmente si El Niño es fuerte o débil, ni cuál es la probabilidad de que ocurra. Lo que necesitan saber es qué riesgos enfrentará su zona si El Niño se presenta, qué cultivos son vulnerables, si su suministro de agua potable se verá amenazado y qué preparativos deben realizar", dijo este experto.
Este experto sostiene que la predicción meteorológica debe pasar de describir los fenómenos climáticos a predecir sus impactos. En lugar de limitarse a proporcionar información académica, los informes deberían abordar cómo los fenómenos meteorológicos extremos afectarán la vida y el sustento de las personas. Un agricultor de durian en el delta del Mekong estaría preocupado por cuándo y cuánto tiempo podría producirse la intrusión de agua salada. Los habitantes de la región centro-sur querrían saber sobre la posibilidad de escasez de agua durante la próxima estación seca. Los agricultores de las tierras altas centrales necesitan información específica sobre las perspectivas de los recursos hídricos para irrigar cultivos industriales a largo plazo.
En consonancia con esta opinión, durante la conferencia, los dirigentes del Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente afirmaron que el clima global está evolucionando hacia extremos debido al cambio climático. Por lo tanto, la predicción meteorológica no solo debe ser más precisa, sino que también debe traducir la información científica en decisiones de gestión y medidas de respuesta concretas.
Para lograrlo, representantes del Departamento de Meteorología e Hidrología señalaron la necesidad de la participación de numerosos organismos especializados. En concreto, el Departamento de Meteorología e Hidrología es responsable de la previsión meteorológica y de las tendencias climáticas; las unidades que gestionan la agricultura, la ganadería, el riego, los recursos hídricos, etc., también participarán en la evaluación de impactos, el desarrollo de escenarios de riesgo y la propuesta de soluciones de respuesta para cada sector. Al conectar las fuentes de datos y la experiencia de múltiples sectores, se puede elaborar un mapa de riesgos suficientemente detallado, que respalde las labores de gestión y ayude a la población a adaptarse de forma proactiva.
En la conferencia, el Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente encargó al Departamento de Meteorología e Hidrología la elaboración de un informe que evalúe los impactos y riesgos del fenómeno de El Niño, el cual deberá presentarse al Gobierno en julio de 2026. Este informe deberá identificar claramente las zonas de alto riesgo, los sectores vulnerables y recomendar acciones específicas para cada región y sector. Con estas perspectivas y acciones, esperamos que el sector meteorológico e hidrológico, en coordinación con otros sectores, pronto genere pronósticos meteorológicos cada vez más prácticos, comprensibles y precisos que beneficien a todos y contribuyan significativamente al desarrollo socioeconómico del país.
Fuente: https://baophapluat.vn/doi-moi-thong-tin-du-bao-thoi-tiet.html






