Esto es una advertencia: la ventana de oportunidad no permanece abierta para siempre, y si dudamos, nos acercaremos al hito del centenario con la mentalidad de los rezagados.
En su presentación del informe sobre documentos durante la ceremonia de apertura del XIV Congreso del Partido, el Secretario General estableció un requisito constante: afrontar la verdad con franqueza, evaluar con precisión la situación, innovar el pensamiento, mejorar las instituciones, fortalecer la capacidad de gobernanza nacional y actuar con firmeza, decisión, logrando avances y con eficacia.
En otras palabras, en el 14º Congreso se establecieron requisitos de desarrollo muy específicos para la siguiente fase.

El secretario general To Lam presenta un informe sobre los documentos. Foto: Pham Hai
Grandes objetivos, altas aspiraciones
El documento establece claramente el objetivo de alcanzar una tasa de crecimiento promedio del PIB del 10 % o más anual durante el período 2026-2030, con un PIB per cápita de aproximadamente 8500 dólares estadounidenses en 2030. Esto refleja el ritmo de desarrollo.
Sin embargo, el Secretario General también hizo hincapié en un punto con franqueza: muchas políticas correctas pueden quedarse "en el papel" si su implementación es lenta, ineficaz o se desvía del estándar durante el proceso.
El mensaje es claro: el alto crecimiento no es solo un reto económico , sino, ante todo, un reto organizativo y de implementación rigurosa. Cuanto más ambicioso sea el objetivo, mayor será la necesidad de un marco institucional transparente, una gobernanza científica y una rendición de cuentas estricta.
Las instituciones deben allanar el camino para alcanzar los objetivos de desarrollo.
El Secretario General situó en primer plano la necesidad de perfeccionar el Estado de derecho y las instituciones socialistas, con un criterio clave: la aplicación como medida.
Las exigencias que expuso eran muy específicas: eliminar el mecanismo de "solicitud y concesión", reducir drásticamente los trámites administrativos, digitalización integral e interconexión de datos; utilizar el tiempo y el coste para los ciudadanos y las empresas como medida de la calidad de la reforma.
Al mismo tiempo, debemos construir disciplina jurídica y disciplina en la aplicación de la ley, superando los problemas demasiado conocidos: "leyes correctas que son difíciles de implementar", "entusiasmo en la cúpula pero indiferencia en la base", "mucha palabrería, poca acción" y "políticas correctas pero implementación lenta".
Este mensaje implica una exigencia muy práctica: las instituciones no solo sirven para promulgar leyes, sino también para aplicarlas; las instituciones deben allanar el camino para alcanzar los objetivos de desarrollo.
Nuevo modelo de crecimiento
Se ha planteado la necesidad de establecer nuevos modelos de crecimiento: economía del conocimiento, economía digital, economía verde, economía circular.
Esta es la solución al antiguo modelo que ha llegado a sus límites, donde el crecimiento depende en gran medida de los recursos, la mano de obra barata y la inversión expansiva.
El Secretario General hizo hincapié en que la calidad del crecimiento debe basarse en la productividad, la calidad, la eficiencia y la innovación; garantizando la contabilidad económica; desarrollándose a lo largo de las cadenas de valor; formando polos de crecimiento y regiones económicas clave; mejorando las capacidades logísticas y de tránsito; y apuntando hacia centros de servicios, financieros y turísticos de alta calidad.
También están claramente definidos los roles de los sectores económicos: la economía estatal desempeña un papel fundamental en la estabilidad macroeconómica y la dirección estratégica; la economía privada es el motor más importante de la economía y debe tener garantizados los derechos de propiedad, la libertad de empresa y un entorno competitivo saludable.
En otras palabras, los motores de crecimiento solo funcionan realmente cuando las instituciones les permiten hacerlo.
La ciencia, la tecnología y la innovación son las fuerzas impulsoras centrales.
En su discurso, el Secretario General identificó la ciencia, la tecnología, la innovación y la transformación digital como el motor central del desarrollo. Pero también hizo hincapié en un punto importante: los avances tecnológicos no se pueden lograr únicamente mediante la fuerza de voluntad; deben comenzar con las personas y los mecanismos.
El documento establece requisitos muy específicos: valorar el talento; evaluar el desempeño en función de los resultados; mecanismos financieros flexibles; alianzas público-privadas; y encomendar tareas científicas vinculadas a las necesidades de desarrollo. La transformación digital no se trata solo de tecnología, sino de métodos para aumentar la productividad, reducir los costos sociales y mejorar la eficiencia de la gobernanza nacional.
El mensaje es claro: la tecnología solo se convierte en una fuerza impulsora cuando se integra en la vida cotidiana, crea valor real y está protegida por las instituciones adecuadas.
Fundación para el desarrollo sostenible
Un tema recurrente en todo el discurso es el enfoque de desarrollo centrado en las personas. La cultura y las personas se consideran el fundamento espiritual, la fuerza intrínseca y el motor del desarrollo.
El Secretario General hizo hincapié en la importancia de construir un sistema de valores y un entorno cultural saludables; desarrollar la educación, la sanidad y el bienestar social; y garantizar que el crecimiento esté vinculado al progreso social, la equidad y la protección del medio ambiente. Estos no son meros "instrumentos" para el crecimiento, sino condiciones que impiden que este se autodestruya.
Habla menos, haz más, y llévalo hasta el final.
Si las instituciones son el camino, entonces los funcionarios son los conductores. El documento denomina al trabajo de personal la "clave de las claves": seleccionar a las personas adecuadas, asignar las tareas adecuadas; evaluar en función de los resultados, la eficacia y el prestigio entre la población; implementar un sistema de "entrada y salida", "ascenso y descenso"; y, simultáneamente, proteger a quienes se atreven a pensar, a actuar y a asumir la responsabilidad por el bien común.
En particular, el Secretario General hizo hincapié en la necesidad de hablar menos, actuar más y llevar las cosas hasta el final. Todos los objetivos deben concretarse con programas, metas medibles, plazos claros y responsables definidos; debe haber una estricta inspección y supervisión; quienes tengan un buen desempeño deben ser recompensados, mientras que quienes sean negligentes o evasivos serán severamente castigados.
"El pueblo es la base": el criterio más importante para tomar decisiones políticas.
El tema central de todo el discurso es la idea de que "el pueblo es el fundamento". El pueblo es el centro, el sujeto, el objetivo y la medida del desarrollo. La confianza del pueblo no proviene de las palabras, sino de la eficacia del sistema, de la equidad en los beneficios, de la protección de sus derechos e intereses legítimos y de la forma en que se atienden sus quejas legítimas.
El Secretario General planteó preguntas sencillas pero rigurosas: ¿qué beneficios aporta esta política a la población?, ¿aumenta su confianza?, ¿mejora su calidad de vida? Si no es así, debe perfeccionarse.
Un contrato con el futuro
El XIV Congreso Nacional se definió como un congreso de fe y aspiración, de avances y acción. Pero el valor de esas declaraciones radicará en los cambios concretos que se produzcan mes a mes, trimestre a trimestre y año tras el Congreso, para que el pueblo pueda verlos, creer en ellos y apoyarlos.
Un objetivo de crecimiento del 10 % no es mera retórica vacía. Es un compromiso, incluso un pacto con el futuro, que exige instituciones verdaderamente innovadoras, una disciplina de aplicación suficientemente estricta, una rendición de cuentas claramente definida y resultados que se midan en la vida de las personas.
El XIV Congreso Nacional de nuestro Partido se celebra mientras el "reloj histórico" avanza a pasos agigantados hacia 2030, el momento en que nuestro Partido celebrará su centenario.
"Nunca antes la aspiración a un Vietnam democrático, próspero, civilizado y feliz había estado tan cerca de nosotros como lo está hoy; pero nunca antes nos habíamos enfrentado a tantos desafíos, a tantas exigencias y a tanta presión competitiva como ahora", dijo el Secretario General.
Fuente: https://vietnamnet.vn/dong-ho-lich-su-cua-dai-hoi-xiv-2483672.html






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