El incidente se difundió rápidamente, generando opiniones contradictorias: algunos argumentaban que los artistas tienen derecho a defenderse de los insultos, mientras que otros consideraban que tal reacción era inapropiada para una figura pública. Esta historia en particular vuelve a plantear la cuestión de cómo deberían responder los artistas a los ataques en línea.
Es innegable que los artistas, como todos los demás ciudadanos, tienen derecho al respeto de su honor, dignidad y privacidad. Al ser insultados, calumniados o sometidos a ataques maliciosos, es comprensible que reaccionen en defensa propia. Sin embargo, si los artistas no pueden controlar sus emociones y responden con un lenguaje inapropiado, la línea entre el bien y el mal puede difuminarse fácilmente, dificultando al público distinguir entre un comportamiento reprobable y una respuesta legítima. En última instancia, ambas partes se ven arrastradas a un ciclo de ataques en lugar de abordar la raíz del problema.
Recientemente, una gran corporación demandó a varias personas por abusar de la libertad de expresión para difundir información falsa y atacar maliciosamente a la empresa. Muchos expertos consideran que esta acción es civilizada y acorde con las tendencias actuales. Se cree que esta lección también puede aplicarse eficazmente al abordar problemas similares que involucran a personas. La ley es la herramienta más civilizada y eficaz para abordar los actos de difamación y calumnia en el ciberespacio. Las regulaciones sobre insultos, calumnias y difamaciones de personas están claramente definidas en la legislación vietnamita. La decisión del artista de reunir pruebas y presentar una denuncia ante las autoridades no solo protege sus legítimos derechos, sino que también contribuye a establecer un estándar común de conducta en la sociedad digital: la libertad de expresión no equivale al derecho a insultar a otros.
Las controversias entre artistas y público son inevitables en el a menudo conflictivo entorno digital. Pero en lugar de dejarse llevar por las emociones, optar por la ley como salvaguardia no solo protege a los artistas, sino que también contribuye a construir un espacio cultural sano donde el respeto y la responsabilidad son primordiales.
Fuente: https://hanoimoi.vn/dung-de-cam-xuc-dan-loi-730416.html






Kommentar (0)