
En la era digital, la felicidad no solo se mide por las posesiones materiales, sino también por el equilibrio entre el trabajo, la salud física y mental, y las relaciones sociales positivas. La tecnología ofrece numerosas oportunidades para mejorar la calidad de vida, reduciendo las horas de trabajo y aumentando el tiempo para el descanso, la recreación y el vínculo familiar. Herramientas digitales como las redes sociales y las aplicaciones de comunicación han ayudado a acortar las distancias geográficas, permitiendo que los miembros de la familia se comuniquen con frecuencia y se cuiden mutuamente. Al mismo tiempo, la tecnología facilita la atención médica, el acceso al conocimiento y el desarrollo personal, ampliando así las oportunidades para experimentar la felicidad.
La Sra. Nguyen Thi Nguyet, de la zona Cao Thang 1A (barrio Ha Lam), comentó: "Mi familia tiene cuatro hijos que se han independizado para desarrollar sus carreras profesionales. Creamos un grupo en Zalo para mantenernos en contacto. Gracias a esto, los miembros pueden conversar abiertamente y apoyarse mutuamente. Sobre todo en días festivos y cumpleaños, todos los niños envían felicitaciones al grupo, lo que me llena de alegría".
Sin embargo, junto con los beneficios, la era digital también presenta numerosos desafíos. El uso generalizado de dispositivos inteligentes como teléfonos, tabletas y computadoras portátiles hace que las personas se sumerjan fácilmente en el mundo virtual, reduciendo la interacción directa dentro de las familias y la sociedad. Esto puede afectar el estilo de vida, las emociones, el comportamiento y los valores de cada individuo, a la vez que deteriora la calidad de las relaciones.
Según el profesor asociado Vu Vuong Truong, jefe de la Facultad de Educación de la Universidad de Ha Long, la tecnología digital ofrece numerosos beneficios y contribuye a fortalecer las relaciones humanas y la felicidad. Sin embargo, la dependencia excesiva o el mal uso de la tecnología pueden acarrear consecuencias negativas como la sobrecarga de información, el estrés, la ansiedad, la disminución de la concentración y la creatividad. En particular, el uso excesivo de las redes sociales puede aumentar el riesgo de adicción a la tecnología, debilitando las relaciones interpersonales y la sensación de felicidad genuina. Además, es necesario considerar los riesgos de ciberseguridad, como el robo de información y el fraude tecnológico.

De hecho, muchas familias han buscado activamente formas de adaptarse. La Sra. Tran Thanh Binh (del barrio de Cao Xanh) compartió su experiencia cuando su hijo entró a la escuela primaria: «Al principio, mi familia compró un iPad para ayudar con el aprendizaje de mi hijo, pero poco a poco empezó a usarlo en exceso y a hablar menos con la familia. En lugar de prohibírselo, opté por acompañarlo y gestionar con delicadeza su uso de redes sociales, TikTok, YouTube, etc., a la vez que dedicábamos más tiempo a actividades compartidas como ver la televisión, cocinar y practicar deportes juntos».
Los expertos consideran que, en el contexto actual, la responsabilidad de cada persona radica en usar la tecnología de forma inteligente y responsable, cuidando su salud física y mental, manteniendo relaciones positivas y aprendiendo continuamente a adaptarse a los cambios sociales. Cuando las personas dominen la tecnología, esta se convertirá en una herramienta útil para aumentar nuestra felicidad.
Fuente: https://baoquangninh.vn/giu-lua-mai-am-trong-thoi-dai-so-3400440.html






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