La contratación directa es una forma especial de selección de contratistas, aplicada en ciertos casos para garantizar el avance, la urgencia o la especificidad del proyecto. Junto con sus logros, el proceso de contratación directa también presenta varias limitaciones. Las regulaciones relativas a los casos en que se aplica la contratación directa y los límites de valor para los paquetes de proyectos son relativamente restrictivas, lo que no se ajusta a las necesidades prácticas actuales, especialmente para proyectos que requieren una implementación rápida para cumplir con las principales políticas del Partido y del Estado, así como para tareas relacionadas con la ciencia y la tecnología, la innovación y la transformación digital. La práctica de dividir los paquetes de proyectos en partes más pequeñas para poder optar a la contratación directa, y la selección de contratistas sin competencia, si no se controla estrictamente, puede fácilmente generar consecuencias negativas, intereses creados y el despilfarro y la malversación de fondos del presupuesto estatal.
De acuerdo con el artículo 78 del Decreto N.° 214/2025/ND-CP, los paquetes de licitación que requieran una implementación inmediata y urgente, o aquellos necesarios para garantizar la conectividad y la sincronización entre proyectos según lo dispuesto por Resoluciones de la Asamblea Nacional , Resoluciones del Gobierno, Decisiones, Directivas y avisos oficiales de los líderes del Gobierno, podrán adjudicarse mediante contratación directa.
Esa es la normativa, pero en la práctica, el Ministerio de Finanzas considera que algunos paquetes de licitación se han implementado mediante resoluciones, conclusiones y directivas del Comité Central del Partido Comunista, el Politburó, la Secretaría, los principales dirigentes del Partido y del Estado, y los comités provinciales del Partido y los Consejos Populares, pero aún no se ha aplicado el método de contratación directa.
Además, la legislación vigente estipula que: para paquetes de adquisiciones que no formen parte de un proyecto con un valor total que no supere los 500 millones de VND; para paquetes de servicios de consultoría dentro de un proyecto con un valor total que no supere los 800 millones de VND; y para paquetes de servicios distintos de consultoría, bienes, construcción o mixtos dentro de un proyecto con un valor total que no supere los 2 mil millones de VND, se podrá aplicar la contratación directa. Muchos ministerios, sectores y localidades argumentan que este límite a la contratación directa ya no resulta apropiado en la práctica.
Para abordar este obstáculo, el proyecto de Decreto se ha modificado para incluir casos adicionales de contratación directa, tales como: paquetes en los que se aplica la contratación directa según lo dispuesto en las Resoluciones, Conclusiones y documentos orientativos del Comité Central del Partido, el Politburó, la Secretaría, los líderes clave del Partido y del Estado, el Comité del Partido y el Consejo Popular a nivel provincial; paquetes pertenecientes a proyectos de inversión pública que requieren contratación directa para seleccionar un contratista que ejecute el paquete cumpliendo con los requisitos de progreso, calidad y eficiencia del paquete y del proyecto; y modificaciones a los paquetes de construcción, ampliando y actualizando las bases de datos para abarcar todos los paquetes (bienes, consultoría, paquetes mixtos, etc.) para garantizar la adecuación a las características específicas de los campos de la ciencia y la tecnología, la innovación y la transformación digital.
El proyecto de Decreto contempla varios casos en los que se permite la contratación directa para cumplir con los requisitos de avance, calidad y eficiencia del proyecto. Esto se considera una solución para abordar uno de los mayores obstáculos actuales: las demoras en el avance de los proyectos y el desembolso de los fondos de inversión pública.
Además, el proyecto de decreto también estipula aumentar el límite para la contratación directa de paquetes de adquisición que no constituyen proyectos, de 500 millones de VND a 1.000 millones de VND, y para los paquetes de adquisición basados en proyectos (independientemente del tipo de paquete), de 2.000 millones de VND a 3.000 millones de VND. Este ajuste es coherente con la realidad, ya que los niveles de precios, los costos de inversión y la magnitud de las actividades de contratación pública han cambiado significativamente.
Las nuevas regulaciones contribuyen a eliminar los obstáculos procedimentales y a crear un mecanismo flexible para la rápida implementación de proyectos de inversión pública y de transformación digital. Elevar los límites no implica flexibilizar la gestión, sino más bien concentrar los recursos de la administración estatal en licitaciones de mayor envergadura, complejidad y riesgo. Esta revisión de las regulaciones sobre contratación directa refleja un enfoque de gestión proactivo que prioriza la eficacia en la ejecución de las tareas.
Un mecanismo más abierto no implica una aplicación laxa de la normativa. La contratación directa es un mecanismo singular que puede dar lugar a abusos si no se controla rigurosamente. Por lo tanto, es necesario mejorar la transparencia y la rendición de cuentas de los propietarios de proyectos al implementar la contratación directa. Asimismo, es fundamental fortalecer las inspecciones y auditorías, aplicar tecnología digital para el seguimiento de las actividades de licitación y exigir responsabilidades estrictas a quienes cometan infracciones. Solo así podremos prevenir pérdidas, despilfarro y corrupción en la ejecución de proyectos mediante contratación directa.
Fuente: https://daibieunhandan.vn/go-nut-that-chi-dinh-thau-10421043.html










