"Hemos vivido juntos, pero hemos sido como extraños durante los últimos dos años. Cada vez que mi esposo inicia la intimidad, siempre es después de que se ha emborrachado". La estrella relata la historia de una mujer de 34 años que le confió a una psicóloga que había dormido separada de su esposo durante dos años, una situación que no se limitaba a la "falta de sexo". Lo que más le dolía era quizás la sensación de que ya no era deseada, de que ya no la tocaba el amor verdadero.
Muchos psicólogos matrimoniales creen que la distancia física prolongada no se da de forma natural en una relación sana. A menudo es una manifestación de una distancia emocional subyacente preexistente.

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Cuando el silencio es más peligroso que la discusión.
Lo destacable de esta historia es que el marido no fue infiel, no fue violento ni completamente indiferente. Cumplió con su papel de esposo "responsable". Pero es precisamente este tipo de matrimonio "problemático" el que causa más dolor a muchas mujeres, porque no saben cómo expresar esa soledad.
Muchas parejas creen que mientras no haya infidelidad ni maltrato físico, y sigan viviendo juntos, su matrimonio está bien. Pero en realidad, la intimidad no se limita al sexo. También se trata de miradas cariñosas, abrazos, cercanía activa y la sensación de ser deseado y conectado.
Cuando todo eso desaparece durante demasiado tiempo, los implicados pueden caer fácilmente en la sensación de que "simplemente existen uno al lado del otro" en lugar de ser realmente marido y mujer.
Un terapeuta matrimonial dijo una vez: "Lo que hace que una persona se sienta más sola no es estar sola, sino estar tumbada al lado de alguien y ya no sentirse querida".
¿Por qué muchos hombres evitan la intimidad?
Evitar la intimidad no siempre significa que hayas dejado de amar o que estés saliendo con otra persona. Muchos hombres, especialmente los introvertidos que no expresan mucho sus emociones, tienden a retraerse ante una presión psicológica prolongada. El estrés laboral, las dificultades económicas, la baja autoestima, los problemas hormonales o incluso una depresión leve pueden provocar una disminución de la libido.
Sin embargo, lo preocupante en este caso es que el esposo solo toma la iniciativa cuando está ebrio. El alcohol a veces debilita las defensas psicológicas, permitiendo que afloren necesidades temporalmente reprimidas. Esto sugiere que tal vez no haya perdido por completo sus necesidades, sino que tenga algún tipo de barrera emocional o psicológica cuando está sobrio.
El problema es que, si ambos permanecen en silencio, esa brecha no hará más que ampliarse.
Las mujeres a menudo empiezan a dudar de sí mismas.
Lo que se observa en muchas mujeres en esta situación es que comienzan a culparse a sí mismas.
"¿Ya no soy atractivo?"
"¿Qué hice mal?"
"¿O tal vez ya no me quieres?"
Cuanto menos intimidad experimenta una mujer, mayor es la probabilidad de que pierda su autoestima y su valía como mujer. Esto repercute directamente en su autoestima, su estado de ánimo y su salud mental.
Una mujer que había pasado muchos años durmiendo separada de su marido compartió: "Lo más doloroso no es la falta de sexo, sino la sensación de que tu hombre ya no te necesita".
Lo que más se necesita ahora mismo es no sufrir más.
Mucha gente aconseja "intentar ser paciente", pero la tolerancia prolongada a menudo solo consigue que ambas partes se acostumbren a la distancia.
Lo importante ahora mismo es tener una conversación realmente seria, pero sin acusaciones.
En lugar de preguntar "¿Todavía me quieres?" , tal vez sea mejor ser directo sobre tus sentimientos de soledad y dolor: "Extraño la sensación de estar cerca de ti"; "Siento que nos estamos distanciando demasiado"; "Quiero entender qué te está pasando".
Muchos hombres guardan silencio no porque no les importe, sino porque no saben cómo hablar de sus sentimientos ni por dónde empezar.
Si el marido sigue evitando cualquier conversación o esta situación persiste, la pareja podría necesitar consultar a un consejero matrimonial o a un urólogo para evaluar su salud tanto psicológica como fisiológica.
Fuente: https://giadinh.suckhoedoisong.vn/hai-nam-ngu-rieng-chong-chi-gan-gui-khi-say-172260523153529109.htm








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