Numerosos análisis periodísticos indican que las aerolíneas de bajo coste estadounidenses se enfrentan a dificultades estructurales. Estas dificultades se ven agravadas por el fuerte aumento de los precios del combustible.
Según Reuters, el fuerte aumento de los salarios de los trabajadores tras la pandemia, sumado al incremento de los costes de arrendamiento y mantenimiento de las aeronaves, ha mermado las ventajas que antes constituían la base del modelo de las aerolíneas de bajo coste. Asimismo, dado que los clientes suelen ser sensibles al precio, las aerolíneas de bajo coste tienen limitaciones para trasladar la carga de los costes a los consumidores.
Según Associated Press, la operación y gestión de aeronaves y personal por parte de las aerolíneas de bajo costo también son ineficientes. Cuando el crecimiento de clientes se ralentiza, estas aerolíneas se encuentran con un exceso de aeronaves y personal en comparación con la demanda real.
En concreto, Frontier Airlines ha registrado pérdidas ajustadas por acción en 8 de los últimos 13 trimestres. Por su parte, JetBlue no ha obtenido beneficios anuales desde 2019. Las acciones de ambas aerolíneas han perdido aproximadamente tres cuartas partes de su valor en los últimos cinco años.
Actualmente, algunos creen que las dificultades que atraviesan las aerolíneas de bajo coste provocarán ajustes en los precios de los billetes de avión. Esta tendencia podría tener un impacto significativo en los consumidores.
Según informó The Wall Street Journal, además de aumentar las tarifas base, las aerolíneas también están implementando otras medidas, como dejar en tierra temporalmente algunos aviones y aumentar los recargos, como los del equipaje facturado, para hacer frente al aumento de los costes operativos.
Según Spirit, tras la quiebra de la aerolínea, los pasajeros tuvieron que pagar una media de 60 dólares más por un billete de ida y vuelta en la misma ruta, lo que equivale a un aumento de casi 250 dólares para una familia de cuatro personas.
En general, según algunos expertos del sector turístico , las dificultades, o incluso la posibilidad de quiebra, de las aerolíneas de bajo coste podrían reducir la competencia en el sector de la aviación, y los consumidores serán los más perjudicados.
Las aerolíneas de bajo coste contribuyen a mantener bajos los precios de los billetes y obligan a las aerolíneas tradicionales a competir en igualdad de condiciones. En algunos mercados importantes, por ejemplo, la presencia de Spirit Airlines ha ayudado a reducir el precio medio de los billetes hasta en un 14 %.
A diferencia de las dificultades a las que se enfrentan las aerolíneas de bajo coste, las estadísticas muestran que Delta y United se han convertido en las aerolíneas más rentables de Estados Unidos gracias a su estrategia de dirigirse a clientes de alto poder adquisitivo, al tiempo que recuperan una importante cuota de mercado frente a los viajeros con presupuestos ajustados.
Fuente: https://vtv.vn/hang-khong-gia-re-my-khong-con-re-10026051310474822.htm








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