La tormenta ha pasado, dejando tras de sí algunos destrozos.
El río Rojo se extiende a través de las vastas llanuras aluviales bajo el sol.
Recordando los días de juncos y viento, solitarios y desolados.
Hung Yen amanece con un cielo primaveral lleno de verdor.
El sonido de las campanas resuena por la calle Hien.
En esta tierra bendita florecen las tradiciones ancestrales y el patrimonio cultural.
Dong Chau, protegida del viento, se extiende a lo largo y ancho.
Ba Lat, con sus olas saladas, está impregnada de los vibrantes colores de la primavera.
La primavera abre el camino a una primavera verde.
Al otro lado del río, un puente se extiende en casi cien direcciones.
Arroz dorado: una visión general
La obra en construcción resuena con el ritmo de una nueva estación en la tierra natal.
En el pueblo de Hop, los hilos se bordan bajo el sol del mediodía.
Los diseños son intrincados y su aspecto espacioso y ondulante, que recuerda a un pueblo, resulta impactante.
Los ojos del niño brillaban intensamente, llenos de asombro.
Una era que inaugura un nuevo capítulo de luz suave.
El suave aroma de la fruta madura en el porche.
La primavera susurra, evocando las penas de la humanidad.
Hung Yen despierta con las nubes en las montañas.
Preparando el camino para una felicidad desbordante con la llegada de la primavera.
Fuente: https://baohungyen.vn/hung-yen-ky-nguyen-xuan-3191564.html






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