
España llegó al torneo más importante del planeta, celebrado en Norteamérica, como vigente campeona de Europa y segunda en el ranking FIFA, solo por detrás de Argentina. Sin embargo, tras la fase de grupos, el rendimiento español no pudo compararse con el de Francia, que finalizó la fase con un impecable récord de tres victorias en tres partidos. En la lista de aspirantes al título mundial, España, que ocupaba el primer puesto, ha caído al tercer lugar, por detrás de Francia y Argentina. No obstante, con una plantilla joven y talentosa, estrellas de talla mundial en cada posición y un estilo de juego versátil, la joven promesa española, Lamine Yamal, afirma con seguridad que España es la selección más fuerte del mundo en este momento. Según el jugador del Barcelona, Francia no es tan fuerte como España porque Les Bleus no han vencido a La Roja en los últimos dos años. «Francia no nos ha ganado desde la final de la Eurocopa 2024, así que no son más fuertes que nosotros en este momento. Francia está a un nivel muy alto, en buena forma física y tiene grandes jugadores, pero no creo que sean superiores a ningún otro equipo. En mi opinión, ningún equipo es más fuerte que España», declaró Yamal. Y la mañana del 3 de julio, España demostró en cierta medida que las afirmaciones de Yamal estaban bien fundamentadas al golear a Austria por 3-0 en los octavos de final.

En el otro extremo del campo, con un empate 3-3 contra Argelia en los últimos segundos del partido, Austria se convirtió en el primer equipo en la historia de la Copa del Mundo en evitar la derrota tras ir perdiendo en el tiempo de descuento de la segunda mitad, asegurando así su lugar en los octavos de final como segundo del Grupo J gracias a una mejor diferencia de goles que Argelia. Esto también marcó la primera vez desde 1954 que Austria superaba la fase de grupos de la Copa del Mundo. En ese torneo, terminaron terceros en la clasificación general. Tras superar la fase de grupos, el siguiente objetivo de Austria era alcanzar los octavos de final por primera vez en 72 años. Sin embargo, solo cinco días después del empate 3-3 contra Argelia, el entrenador Rangnick tuvo dificultades para solucionar los problemas sistémicos en la defensa. Por lo tanto, las ambiciones del equipo de Rangnick se vieron seriamente comprometidas cuando tuvieron que enfrentarse a España, un equipo con muchas estrellas ofensivas peligrosas, sobre todo Lamine Yamal. Frente a un rival tan formidable como España, el equipo de Rangnick necesitaba darlo todo, además de contar con un poco de suerte, para detener a España, que ansiaba su primera victoria en la fase eliminatoria de un Mundial desde 2010. Sin embargo, en un día en que la selección española ofreció una actuación sublime, Austria se vio completamente impotente y sufrió una dura derrota.

Tras reanudarse el partido, España tomó rápidamente el control y puso constantemente en peligro la portería de Austria desde el pitido inicial. En el minuto 36, un centro de Cucurella creó una oportunidad para que Oyarzabal marcara a bocajarro. El marcador podría haber sido de 2-0 a favor de España antes del descanso, si el tiro libre de Baena no hubiera dado en el larguero y el rechace de Yamal no hubiera sido detenido por el portero en el minuto 45+2. En la segunda parte, España continuó dominando y, en el minuto 66, Pedro Porro cabeceó un preciso centro de Baena para poner el 2-0. En el minuto 89, Cucurella dio una asistencia perfecta a Oyarzabal para que batiera al portero Schlager en un mano a mano, sellando la victoria por 3-0 para España. Con este contundente triunfo ante Austria, España envió un claro mensaje a todos sus rivales en su camino hacia la conquista del Mundial de este año.
Fuente: https://baolamdong.vn/khang-dinh-suc-manh-451497.html










