En esa vibrante y refrescante escena primaveral, los rostros expresivos de la gente local son imprescindibles. Están los niños celebrando alegremente la llegada de la primavera, a veces sorprendiéndose al ver a los visitantes lejanos paseando por el pueblo. Está el entusiasmo de los trabajadores que se dirigen a los campos para la nueva temporada. Está la serenidad de la gente que vive en las tierras altas, disfrutando de las bendiciones de la naturaleza con la llegada de la primavera…











Kommentar (0)